El aeropuerto de Barcelona-El Prat ha vivido este sábado los primeros controles a viajeros procedentes de Italia, aunque de forma limitada y sin alterar la normalidad general de la terminal. Las identificaciones se concentraron en un vuelo llegado desde Roma, donde varios pasajeros aseguran que la Policía Nacional les dividió en dos grupos al desembarcar.
Giovanni, que había salido por la mañana desde la capital italiana con destino a Barcelona, relató su sorpresa en la zona de salidas de la T1. “Al llegar, la policía nos ha dividido en dos grupos. A los italianos nos han pedido la documentación. Espero que esta situación acabe lo antes posible”, admitía visiblemente molesto.
“Italia es un país caliente en materia de inmigración”
Fuentes de la Policía Nacional en la infraestructura aeroportuaria barcelonesa explicaron este sábado que Italia es considerado un país sensible en materia migratoria. Según esas mismas fuentes, los controles no buscan revisar de forma generalizada a todos los pasajeros, sino comprobar la identidad de aquellos sobre los que exista alguna sospecha.
“Solo revisaremos a los pasajeros que sospechemos que han subido en algún avión pero son de procedencia extracomunitaria y quieran acceder a España”, señalaron fuentes policiales. En la práctica, sin embargo, los viajeros consultados describen controles aleatorios en el vuelo procedente de Roma, mientras que otros vuelos llegados desde ciudades italianas no registraron el mismo operativo.
Viajeros españoles también fueron preguntados
Entre los pasajeros del vuelo procedente de Roma viajaba Jorge Villoslada, español y usuario habitual de esta ruta. Según explicó, la situación le resultó extraña porque los agentes preguntaban a los viajeros qué hacían en España antes de permitirles continuar.
“Ha pasado algo muy raro. Al llegar, la policía nos ha preguntado qué hacíamos en España. Yo he enseñado mi DNI y me han dejado salir. A los que no tenían documentación española les han llevado a una sala para identificarles”, sostuvo. Su testimonio coincide con el de otros pasajeros que describieron una separación inicial de viajeros y comprobaciones más detenidas para quienes no podían acreditar su identidad de forma inmediata.
Normalidad en otros vuelos desde Italia
La situación fue distinta en otros vuelos procedentes de Italia. En el avión llegado desde Bolonia, los pasajeros no encontraron ningún control policial específico a su llegada a Barcelona. Libia, natural de Módena, explicó que desembarcó sin incidencias y que no tuvo que mostrar documentación adicional.
“Al llegar al Prat no hemos encontrado ningún control. Creo que el problema es más en Italia”, afirmó. En el mismo vuelo viajaba Nicoletta, de Turín, que aseguró que muchos pasajeros llegaron con la carta de identidad preparada por si había algún problema, aunque finalmente nadie les pidió nada.
Solo el vuelo de Roma registró controles
Durante la mañana, los controles se concentraron únicamente en el vuelo procedente de Roma. No se registraron operativos similares en las llegadas desde Bolonia ni desde Venecia, según los testimonios recogidos en el aeropuerto.
La imagen general en El Prat fue de normalidad, con pasajeros entrando y saliendo de la terminal sin incidencias relevantes. Sin embargo, el control puntual al vuelo de Roma dejó malestar entre algunos viajeros, que interpretaron la medida como una consecuencia de la tensión política y migratoria entre países europeos más que como una necesidad operativa evidente.
Malestar entre algunos pasajeros
“Esto es un simple pulso de Gobierno que nada tiene que ver con los pasajeros”, denunció un viajero procedente de Roma que prefirió no facilitar su nombre poco después de identificarse ante el control policial.
La queja resume el sentimiento de parte de los afectados: sorpresa por una revisión que no esperaban, incomodidad por la separación de pasajeros y dudas sobre el criterio aplicado para decidir qué vuelos o qué personas eran sometidos a comprobaciones adicionales.
Un control puntual en una jornada sin incidentes
Los primeros controles a viajeros desde Italia en El Prat han dejado una escena llamativa, pero no una alteración general del funcionamiento del aeropuerto. La Policía Nacional defiende que las comprobaciones responden a criterios de seguridad y control migratorio, mientras que algunos pasajeros consideran que la medida se ha aplicado de forma confusa y aleatoria.
La situación queda ahora pendiente de si estos controles se mantienen en los próximos días, se amplían a otros vuelos procedentes de Italia o quedan como una actuación puntual vinculada al vuelo llegado este sábado desde Roma.