La Comisión de desembalse de la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS) ha dado luz verde este jueves, por unanimidad, a la propuesta del organismo de cuenca para liberar 347,52 hectómetros cúbicos con el fin de cubrir las necesidades de abastecimiento urbano y regadío durante el año hidrológico 2026-2027.
Antes del inicio de la reunión, el presidente de la CHS, Mario Urrea, ha descrito el ejercicio cerrado el pasado 30 de septiembre como un año hidrológicamente “excepcional” en la cuenca del Segura, al registrarse unas precipitaciones medias de 383 litros por metro cuadrado, lo que supone un 17% más que el promedio de los últimos diez años.
Pese a que el volumen de lluvia total no ha sido “muy elevado”, la concentración de buena parte de las precipitaciones en las zonas de cabecera ha permitido duplicar las aportaciones al sistema propio de la cuenca, que han llegado hasta los 636 hectómetros cúbicos, frente a los 310 hectómetros cúbicos del ejercicio precedente.
En relación con los desembalses practicados en el año hidrológico ya finalizado, Urrea ha señalado que se alcanzaron los 456 hectómetros cúbicos, una cantidad superior al objetivo que se había fijado el pasado mes de febrero.
No obstante, ha puntualizado que, si se descuentan los desembalses extraordinarios asociados a las borrascas de febrero y marzo, la desviación real respecto a la planificación inicial se sitúa en el 10%.
Esta situación favorable ha permitido, según ha añadido, iniciar el nuevo ejercicio el 1 de octubre con 248 hectómetros cúbicos almacenados en los embalses del sistema cuenca, es decir, 180 hectómetros cúbicos más que en las mismas fechas del año anterior.
De este modo, tanto los indicadores de ausencia de sequía prolongada como los de escasez coyuntural, tanto en la cuenca del Segura como en el trasvase, se encuentran en niveles de normalidad, lo que garantiza un suministro del 100% para el consumo humano y la máxima cobertura posible para los regadíos.
Respecto al trasvase Tajo-Segura, el presidente de la CHS ha destacado que los usuarios han contado con un volumen total de 705 hectómetros cúbicos (562,6 procedentes de la cabecera del Tajo, una cifra cercana al máximo de 600 que marca la normativa, y 142,4 generados por las desaladoras), superando así las demandas previstas en el Plan Hidrológico.
Obras de reparación en el trasvase Tajo-Segura
En cuanto a las obras de emergencia aprobadas tras detectarse averías en los tramos de La Bujeda (Guadalajara) y Liétor (Albacete), Urrea ha asegurado que “no hay prevista ninguna incidencia en el suministro para los próximos doce meses”.
En este sentido, ha detallado que la Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT) prevé reanudar parcialmente los envíos de agua en la última semana de noviembre, una vez concluida una primera actuación en La Bujeda, con la intención de mantener estos caudales provisionales hasta el 31 de diciembre.
Los volúmenes trasvasados quedarán almacenados de forma temporal en el embalse de Alarcón (Júcar) hasta su cómputo contable a final de año y mientras finalizan, en febrero, las tareas más complejas de reparación en el tramo de Liétor.
Mientras tanto, el organismo de cuenca remarca que el abastecimiento y el regadío cuentan con “una garantía del 100%” gracias a la existencia de “suficientes reservas en la cuenca y con la producción de las aguas desaladas para atender con creces la demanda normal de un año normal”.
Preguntado por el incremento del canon de regulación que abonan los agricultores del regadío tradicional de la Vega Baja, el presidente de la CHS ha explicado que esta subida responde a la aplicación de la Ley de Aguas y de la normativa vigente, tras las inversiones realizadas para reforzar la seguridad y el mantenimiento de las presas de la cuenca.
Además, Urrea ha señalado que la propuesta se encuentra actualmente en periodo de información pública y ha avanzado que el organismo de cuenca estudiará las alegaciones que presenten los usuarios.