El consejero de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental, Joaquín Antonio Pino, ha manifestado su intención de que el fondo de reserva de crisis, dotado con 30 millones de euros, esté operativo a finales de este año o a comienzos de 2027. Su propósito es que los agricultores y ganaderos de Castilla y León reciban el dinero en sus cuentas “lo más rápido” posible, del mismo modo que sucedió con las ayudas por los incendios, tal y como ha recordado.
Pino ha realizado estas declaraciones este lunes, en respuesta a los medios de comunicación, en relación con el crédito extraordinario de 30 millones de euros anunciado el pasado viernes en Salamaq. De esa cuantía, 10 millones proceden de la reserva de crisis de la Unión Europea y la Consejería de Agricultura añadirá otros 20 millones correspondientes a fondos no ejecutados.
El consejero ha detallado que el Ejecutivo autonómico ya ha remitido la carta preceptiva al Ministerio, que actúa como interlocutor con las instituciones comunitarias, para que eleve la propuesta a Bruselas y poder así acceder al fondo de reserva de crisis.
“Seguro que esto no queda aquí”, ha afirmado también Joaquín Antonio Pino, quien ha reiterado el compromiso de la Junta de Castilla y León de reforzar el presupuesto de la Consejería de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental, que, según ha pronosticado, va a ser “el más inversor”.
“Veremos a ver si esos 30 millones que ha podido movilizar la Consejería de Agricultura pueden ser más”, ha añadido, subrayando que se sitúa al lado del sector y rechazando recibir lecciones de nadie.
El consejero ha participado este lunes en la clausura de la Asamblea General de Asaja Valladolid. Su presidente, Juan Ramón Alonso, ha valorado positivamente el crédito de 30 millones, aunque ha admitido que “si fuesen un poco más, mejor todavía”. “Todo lo que sean ayudas por parte de la Administración bienvenidas sean aunque yo creo que no es la solución final”, ha señalado el dirigente provincial de Asaja, que ha alertado de prácticas de dumping con las que se comercializan cereales por debajo de los costes de producción.
“A caballo regalado no le miras al diente”, ha apuntado Alonso, quien ha insistido en que hay ramas agroganaderas, como el cereal o la uva, “bastante fastidiados”. “Las explotaciones cerealistas están sufriendo mucho y si esto no cambia y no hay un giro de 180 grados van a desaparecer muchísimas explotaciones, se van a quedar por el camino”, ha advertido.