Un tribunal de Brasil ha ordenado la suspensión de las licencias ambientales de Sigma Mineração SA, filial de Sigma Lithium Corp., y ha decretado el cese inmediato de todas las actividades de extracción en el proyecto Grota do Cirilo, considerado uno de los yacimientos de litio más relevantes del país.
La resolución judicial responde a una solicitud de medidas cautelares presentada por la Federación de Comunidades Quilombolas del Estado de Minas Gerais, que pone en duda la distancia comunicada por la empresa entre la zona de explotación y el territorio tradicional de la comunidad quilombola de Baú.
Grota do Cirilo está situado en el conocido como “Valle del Litio”, un área del estado de Minas Gerais que concentra importantes reservas de este mineral. El complejo alberga uno de los mayores depósitos de litio en roca dura a escala mundial y cuenta también con una planta de procesamiento adyacente a las instalaciones mineras.
Según la decisión, difundida por la prensa estatal, el tribunal entiende que las instalaciones mineras se encuentran dentro del área de influencia directa de la comunidad de Baú. Por ello, concluye que el proyecto debe someterse a estudios específicos sobre los posibles impactos en las comunidades tradicionales afrobrasileñas quilombolas.
La empresa ha sostenido que la mina está fuera del radio de impacto fijado en ocho kilómetros y ha defendido que las licencias otorgadas por las autoridades estatales se ajustan a la normativa vigente. De acuerdo con la resolución, Sigma alega además que la ausencia de títulos de propiedad definitivos sobre las tierras impediría activar el mecanismo especial de protección de las comunidades quilombolas.
El juez Antonio Lucio de Oliveira Barbosa ha considerado, no obstante, que “el riesgo de daños se deriva del hecho de que el complejo minero opera de forma continua, extrayendo recursos y llevando a cabo constantes voladuras y movimientos de tierra a solo unos kilómetros del territorio tradicional”, según declaraciones recogidas por la agencia Bloomberg.
Junto con la paralización de las operaciones, el magistrado ha ordenado a los órganos ambientales de Minas Gerais que se abstengan de conceder nuevas licencias o permisos ecológicos a la compañía mientras siga vigente la decisión judicial.
Esta orden se produce después de que el proyecto ya sufriera una interrupción de su actividad el pasado mes de julio, cuando la autoridad ambiental regional decretó el embargo de las instalaciones de Grota do Cirilo, ubicadas en los municipios de Araçuaí e Itinga, tras una inspección realizada a finales de mayo en la que se detectaron supuestas infracciones.
Sigma Lithium negó entonces haber vulnerado la legislación y reanudó sus operaciones mineras e industriales el mes pasado, tras alcanzar un acuerdo con el Gobierno del estado de Minas Gerais.