El consejero de Universidad, Industria, Energía e Innovación, Jorge Paradela, ha expresado este jueves su confianza en que durante la actual legislatura “se consolide la transformación industrial” de Andalucía mediante la movilización o captación de 20.000 millones de euros en inversiones industriales estratégicas hasta 2030. En su intervención en la comisión parlamentaria, ha aludido a los “proyectos que están convirtiendo a la comunidad en un polo industrial de referencia a nivel europeo”, al tiempo que ha advertido de la “insuficiente dotación de infraestructuras eléctricas” que sufre la región y que puede “comprometer las oportunidades de desarrollo económico”.
Durante su comparecencia, Paradela ha subrayado que ese volumen de atracción de capital industrial irá acompañado de otros desafíos que permitirán avanzar en la reindustrialización de Andalucía sobre “bases sostenibles y tecnológicas”. Entre esos objetivos, ha resaltado la necesidad de elevar el valor añadido bruto (VAB) industrial por encima de los 26.000 millones, rebasar los 10.000 millones en VAB asociado a actividades de alta y media-alta tecnología y aumentar un 20% la productividad de la industria manufacturera y de los servicios avanzados.
Con este fin, el Ejecutivo autonómico prevé poner en marcha, entre otros instrumentos, un fondo andaluz de reindustrialización, una ventanilla única industrial y un plan integral de atracción y dinamización de la actividad industrial 2028/2032. Estas herramientas se añadirán, según ha detallado, a las que la Junta ya viene aplicando mediante un “consolidado” ecosistema de instrumentos económicos y de financiación por un importe de 1.340 millones de euros, junto a un amplio abanico de servicios de apoyo, asesoramiento, internacionalización, impulso de la I+D+I y captación de proyectos a través de la Agencia TRADE.
Paradela ha defendido que la transformación industrial que se pretende afianzar en esta legislatura responde a la combinación de las capacidades productivas propias de la comunidad con la puesta en marcha de “una política realista” en este ámbito. Ha precisado que dicha política se ha consensuado con los sectores implicados y se sustenta en “una estrategia de estímulo del Gobierno andaluz que ha contribuido al cambio de rumbo industrial que vive la región y que ha logrado crear el entorno idóneo para favorecer la llegada de importantes proyectos”. También ha mencionado otros factores que han favorecido este proceso, como la estabilidad institucional y financiera, las medidas de carácter fiscal, la simplificación administrativa o la tramitación preferente de iniciativas estratégicas mediante la Unidad Aceleradora de Proyectos.
El consejero ha incidido en que el acceso a una energía limpia, competitiva y segura se ha convertido en un “factor decisivo para atraer iniciativas industriales”. En este contexto, ha puesto en valor que el 73% de la potencia eléctrica instalada en Andalucía al cierre del primer semestre de 2026 procede ya de fuentes renovables. No obstante, ha alertado de que el avance industrial puede quedar limitado por el actual déficit de infraestructuras eléctricas.
“La densidad de la red de transporte de electricidad en Andalucía se sitúa actualmente un 40% por debajo de la media peninsular”, ha señalado. Por este motivo, ha insistido en que la Junta continuará reclamando al Gobierno de España las infraestructuras imprescindibles para que la comunidad pueda aprovechar “plenamente su potencial industrial, energético y tecnológico”. Paradela ha recordado que el pasado 30 de septiembre mantuvo un encuentro con el secretario de Estado de Energía para analizar la nueva planificación eléctrica y ha adelantado que ya se perciben avances respecto a la propuesta inicial, entre ellos la incorporación del eje de la comarca del Guadiato, en Córdoba. “La Junta realizará una valoración definitiva cuando disponga de toda la información sobre la resolución y las inversiones finalmente contempladas”, ha apostillado.