La marcha ha llegado hasta la última rotonda anterior a la frontera, donde varios furgones de la Policía Nacional han impedido que los participantes continuaran avanzando. Ante el cordón policial, los manifestantes han realizado una sentada que ha provocado el corte del tráfico en la zona durante unos 20 minutos.
Durante la protesta se han escuchado consignas como “Ceuta no se vende” y mensajes contra la presencia de migrantes en la ciudad, según la información publicada por El País.
En el dispositivo se encontraban cinco furgones policiales y tres vehículos militares, junto a agentes de la Policía Nacional y miembros de las Fuerzas Armadas.
La marcha partió de las Murallas Reales
La movilización comenzó en las Murallas Reales y tenía como objetivo alcanzar la zona de El Tarajal.
El recorrido previsto incluía también Juan XXIII, uno de los lugares donde se refugiaron migrantes durante los primeros días posteriores a la entrada masiva, para mostrar apoyo a los vecinos del área.
Después, parte de los participantes pretendía desplazarse hacia Loma Colmenar.
En esa barriada se encuentra el recinto de acogida temporal instalado por el Ministerio de Migraciones en el antiguo aparcamiento del embolsamiento y alrededor del cual siguen concentrándose personas que esperan acceder al dispositivo.
La Policía impidió finalmente que la marcha continuara hacia el centro.
Los manifestantes dieron media vuelta y regresaron posteriormente hacia el centro de Ceuta.
Loma Colmenar vuelve a situarse en el centro de las protestas
Loma Colmenar se ha convertido durante las últimas semanas en uno de los principales focos de las movilizaciones vecinales.
Vecinos de la barriada llevan días protestando contra la ubicación del dispositivo temporal de acogida en la explanada del Embolsamiento y reclamando más presencia policial y medidas que garanticen la convivencia.
Más de 300 migrantes permanecían ya el pasado fin de semana alrededor del centro de acogida, que había alcanzado su capacidad máxima, según EFE.
La intención de algunos participantes en la protesta de este sábado era dirigirse precisamente hacia esa zona después de alcanzar El Tarajal.
La presencia policial terminó impidiendo el recorrido.
Una protesta que no estaba prevista esta mañana
La movilización añade un elemento significativo a una jornada que había comenzado con la previsión de que no hubiera nuevas protestas durante el fin de semana.
Fuentes vecinales habían explicado este mismo sábado a EFE que, en principio, no existían movilizaciones organizadas después de varios días consecutivos de concentraciones. Las protestas surgidas durante la crisis se han organizado en buena medida mediante grupos de WhatsApp y redes sociales, lo que permite que aparezcan nuevas convocatorias con poca antelación.
También se había cancelado una manifestación nocturna prevista para este sábado después de que sus organizadores aseguraran haber conocido la posible llegada de grupos ultras.
Los convocantes justificaron la suspensión precisamente en su intención de impedir que personas que pudieran alentar la violencia se incorporaran a las protestas.
Finalmente, pese a aquella cancelación, cientos de personas volvieron a salir a la calle por la tarde y alcanzaron El Tarajal.
Los manifestantes ya miran al domingo
La protesta terminó sin que los participantes consiguieran llegar a Loma Colmenar.
Antes de regresar hacia el centro de Ceuta, algunos de los concentrados comenzaron ya a hablar de la siguiente convocatoria.
Según El País, los manifestantes señalaron que este domingo quieren acompañar y animar un recorrido de embarcaciones llegadas desde Andalucía al que se sumarán otras procedentes de la propia ciudad autónoma.
La iniciativa conecta con la denominada “Armada de la Solidaridad”, un movimiento cívico surgido en Andalucía que ha organizado la llegada de embarcaciones a Ceuta como muestra de apoyo a la población de la ciudad.
Eso abre la posibilidad de que las movilizaciones continúen este domingo pese a la suspensión inicial de las protestas previstas para el fin de semana.
Nueva tensión tras varios días de incidentes
La movilización de este sábado llega después de las jornadas de mayor tensión social desde que comenzó la crisis.
Durante los últimos días se han registrado protestas en distintos puntos de Ceuta, intentos de aproximación a asentamientos de migrantes, incendios de pertenencias y actuaciones de la Policía para separar a grupos de vecinos y personas migrantes.
El 27 de agosto, manifestantes entraron en zonas de asentamientos improvisados en la playa de Benítez y se produjeron daños e incendios. La Policía tuvo que intervenir para restablecer el orden.
La tensión se ha producido también en sentido contrario.
Durante la madrugada de este sábado fueron detenidos cuatro ciudadanos marroquíes después de un apedreamiento contra una patrulla militar en el que resultó herido leve un sargento. El episodio se produjo apenas dos días después de otro ataque contra militares en Benzú que dejó varios heridos y doce detenidos.
Son incidentes protagonizados por grupos concretos y no permiten atribuir comportamientos colectivos ni al conjunto de los manifestantes ni al conjunto de los migrantes que permanecen en Ceuta.
El 2 de septiembre sigue siendo la gran cita
La protesta de este sábado no sustituye a la movilización prevista para el próximo 2 de septiembre.
Esa fecha, coincidiendo con el Día de Ceuta, continúa siendo la gran cita que preparan asociaciones vecinales y organizaciones ciudadanas de la ciudad autónoma.
Fuera de Ceuta también se preparan centenares de concentraciones en municipios españoles después del llamamiento realizado por la Federación Española de Municipios y Provincias.
La sucesión de protestas de esta semana había llevado a algunos organizadores ceutíes a intentar enfriar las movilizaciones hasta el día 2 para evitar nuevos episodios de violencia o que fueran asociadas con grupos ultras.