Todos recordamos '12 hombres sin piedad', ese maravilloso filme donde Henry Fonda debe convencer al resto de miembros de un jurado popular de que no existen suficientes pruebas para condenar a un joven, acusado de un asesinato, a la silla eléctrica.
La cultura estadounidense es la que mejor nos aproxima a la figura del jurado popular, en parte gracias a este gran clásico del cine. Sin embargo, conviene recordar que también existe en la judicatura de España.
El ejemplo más reciente es el de Begoña Gómez, que será juzgada mediante esta fórmula por decisión del juez Juan Carlos Peinado, quien ha instruido la causa contra la mujer del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, por presuntos delitos de tráfico de influencias y malversación de fondos públicos.
Sin embargo, en su proceso no serán 12 sino 9 los ciudadanos que se pronunciarán sobre los hechos para emitir un veredicto de culpabilidad o inocencia. Pero, ¿por qué interviene un jurado popular en este caso y en qué se diferencia de un juicio ordinario?
¿Qué es un jurado popular y por qué interviene en el caso de Begoña Gómez?
La participación de ciudadanos en la Justicia está reconocida por la Constitución y desarrollada por la Ley Orgánica del Tribunal del Jurado (LOTJ), aunque su ámbito de actuación se limita a un número concreto de delitos.
El Tribunal del Jurado, conocido habitualmente como jurado popular, es un órgano judicial integrado por nueve ciudadanos y un magistrado profesional. Los miembros del jurado no deciden la pena que debe imponerse al acusado, sino que responden, mediante un veredicto, si consideran probados o no probados los hechos y si el acusado es culpable o no culpable. A partir de ese veredicto, el magistrado que preside el juicio dicta la sentencia y, en su caso, fija la pena prevista en el Código Penal.
Según la LOTJ, en el artículo 1, el jurado popular se despliega en casos como:
- Homicidio.
- Amenazas.
- Omisión del deber de socorro.
- Allanamiento de morada.
- Incendios forestales.
- Delitos cometidos por funcionarios públicos, como determinadas modalidades de prevaricación, cohecho, malversación, tráfico de influencias, infidelidad en la custodia de documentos o negociaciones prohibidas.
Por lo tanto, los delitos imputados a Begoña Gómez (tráfico de influencias y malversación) están incluidos en los delitos que se juzgan con jurado popular.
¿Quién puede formar parte del jurado y cómo se designa?
La ley establece que puede participar en el jurado popukar cualquier ciudadano español que sea mayor de edad, goce de libertad derechos civiles y políticos, sepa leer y escribir y esté empadronado en la provincia donde se celebra el juicio. La selección se realiza mediante un sorteo basado en el censo electoral y, posteriormente, las partes pueden plantear recusaciones cuando exista alguna causa legal que afecte a la imparcialidad del candidato.
Una vez el jurado popular esté conformado, la participación de los ciudadanos elegidos es obligatoria, si bien la ley contempla diversas causas que permiten quedar exento, como determinados problemas de salud, responsabilidades familiares especialmente relevantes o incompatibilidades profesionales.
¿Cómo funciona un juicio con jurado popular?
Los juicios con Tribunal Jurado son parecidos a los juicios con magistrados: el jurado popular escucha las declaraciones de los acusados, testigos y peritos, así como las pruebas presentadas por la Fiscalía, las acusaciones y la defensa. Una vez finalizada la vista oral, el magistrado entrega a los jurados un documento con las preguntas sobre los hechos que deben responder. Tras deliberar en privado, emiten un veredicto de culpabilidad o no culpabilidad, además de indicar qué hechos consideran acreditados.
No obstante, su setencia carece de rigor hasta que el el magistrado-presidente la confirme. Al fin y al cabo, el jurado popular solo emite veredicto, por lo que es el magistrado quien redacta la resolución judicial y determina la pena cuando el acusado es declarado culpable.
Este tipo de juicios suelen durar unos pocos días, aunque los hay que se alargan varias semanas. Todo depende del proceso, del número de acusados, de los testigos y de las pruebas solicitadas por las partes.
¿Puede recurrirse un juicio con jurado?
Al igual que en un juicio ordinario, casi la totalidad de las sentencias penales pueden recurrirse. En el caso de las sentencias por jurado popular es igual. Las sentencias dictadas por un Tribunal del Jurado pueden ser recurridas ante el Tribunal Superior de Justicia de la comunidad autónoma correspondiente y, en determinados supuestos, también ante el Tribunal Supremo.