El Banco de España alerta de que el sistema de formación de precios de la electricidad en España está trasladando con mayor rapidez el encarecimiento del gas a los recibos domésticos, lo que explica el notable diferencial positivo de la inflación del componente eléctrico frente al resto de países de la Unión Económica y Monetaria (UEM), según recoge en sus “Proyecciones macroeconómicas e Informe trimestral de la economía española”.
El organismo recuerda que, a la hora de medir el efecto sobre el coste de la vida, “hay que tener en cuenta las diferencias en la traslación de los cambios en los precios de la electricidad entre los mercados mayoristas y los minoristas”.
En esta línea, subraya que “en el contexto europeo, España se caracteriza por la elevada frecuencia de revisión de los precios pagados por los consumidores”, lo que facilita que las variaciones del mercado mayorista se reflejen con mayor inmediatez en los recibos de los hogares.
El informe detalla que alrededor del 27,5% de las viviendas españolas estaban en 2025 acogidas al Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor (PVPC), una tarifa regulada con precios dinámicos que resulta “infrecuente en el resto de los países europeos”.
Aunque en 2024 se aprobó una reforma para disminuir la vinculación del PVPC a las cotizaciones diarias del ‘pool’ —tras un calendario progresivo de aplicación, desde el 1 de enero de 2026, el 45% del precio procede del mercado mayorista diario y el 55% restante se calcula mediante mercados a plazo o de futuros (con referencias mensuales, trimestrales y anuales)—, el Banco de España constata que “la inflación de la electricidad en España mantiene una mayor volatilidad que la observada en el promedio de la Unión Económica y Monetaria”.
Esta mayor velocidad en la transmisión del incremento de los costes energéticos es, según la institución, el factor clave detrás del repunte inflacionista frente a los socios del euro. “Este hecho contribuye al importante diferencial positivo de la inflación del componente eléctrico observado en España en relación con la UEM con datos hasta agosto de 2026”, señala el supervisor.
Entre las grandes economías de la zona euro, la inflación de la electricidad en España solo se sitúa por debajo de la de Italia, donde los precios mayoristas han repuntado con más intensidad.
“En este contexto, el diferencial positivo de la inflación de la electricidad en España respecto al conjunto de la UEM explicó en agosto 2,4 puntos porcentuales (pp) del diferencial de la inflación observado en el conjunto del componente energético, que alcanzó 2,8 pp en dicho mes”, añade el informe.
De esta manera, el avance de este componente en España supera al registrado en Francia, país con un grado similar de traslación del encarecimiento del gas al precio mayorista de la electricidad, y también al de Alemania, “a pesar de que el aumento del precio del gas tiene en este país un mayor impacto sobre el mercado mayorista de la electricidad”, apunta el organismo.
Impacto del repunte del gas por la crisis en Oriente Próximo
El Banco de España detalla que el gas natural ha experimentado un fuerte encarecimiento en los mercados europeos durante 2026 a raíz de la inestabilidad en Oriente Próximo. Ese aumento se ha trasladado con intensidad al precio mayorista de la electricidad en España en los meses de verano, presionando al alza la inflación.
En este contexto, explica que la interrupción de rutas marítimas a finales de febrero impulsó el precio de la materia prima en el Mercado Ibérico del Gas (Mibgas), que pasó de unos 30 euros por megavatio hora (MWh) a superar los 50 euros/MWh en marzo, antes de alcanzar los 78 euros/MWh en septiembre. Este encarecimiento se ha acabado reflejando en el mercado eléctrico, aunque la traslación fue “desigual a lo largo del año”.
Durante la primavera, el impacto quedó parcialmente amortiguado por la elevada contribución de las energías renovables. Sin embargo, en verano, la menor generación fotovoltaica y el aumento de la demanda obligaron a recurrir en mayor medida a las centrales de ciclo combinado.
Como resultado de este cambio en la estructura de generación, en septiembre el precio medio mayorista se situó en 143 euros/MWh, “su nivel mensual más alto desde febrero de 2023”.
Según las estimaciones del Banco de España, “un aumento de 10 euros/MWh en el precio del gas eleva el precio mayorista de la electricidad en unos 15 euros/MWh en verano, “el doble que en primavera”.”
La institución explica esta asimetría por el propio diseño del mercado mayorista eléctrico, donde el precio horario lo marca la última tecnología necesaria para cubrir la demanda. Cuando esta se cubre íntegramente con eólica, solar, hidráulica y nuclear —todas ellas con costes variables muy bajos—, el precio de la electricidad se mantiene contenido y apenas depende del gas; en cambio, cuando es preciso activar los ciclos combinados, el precio tiende a alinearse con el coste variable de esta tecnología.
Las previsiones apuntan a precios elevados
Mirando al cierre del año, el Banco de España advierte de que las cotizaciones en los mercados de futuros no anticipan una relajación significativa.
“Para el cuarto trimestre del año, los mercados de futuros anticipan el mantenimiento de precios elevados tanto para la electricidad (141,4 euros/MWh) como para el gas (74,2 euros/MWh)”, estima el organismo supervisor.