El IPC de julio de 2026 se situó finalmente en el 3,6% interanual, cuatro décimas por encima de junio y una décima más que el 3,5% adelantado a finales del mes pasado. Los datos definitivos publicados este jueves 13 de agosto por el Instituto Nacional de Estadística (INE) muestran una fuerte presión de la energía: el gasóleo se encareció un 15,7% respecto a hace un año y la electricidad, un 8,4%.
En cambio, los alimentos moderaron su inflación hasta el 1,6%.
El IPC de julio sube al 3,6% y alcanza su nivel más alto en más de dos años
La inflación en España volvió a subir en julio de 2026. El Índice de Precios de Consumo registró una tasa interanual del 3,6%, cuatro décimas superior al 3,2% de junio. Se trata de la cifra más elevada desde mayo de 2024 y supone además una revisión al alza respecto al indicador adelantado por el INE el 30 de julio, que había situado inicialmente el IPC en el 3,5%.
Los precios también aumentaron respecto al mes inmediatamente anterior. El IPC mensual avanzó un 0,3% entre junio y julio, de manera que acumula seis meses consecutivos de incrementos mensuales. Entre los factores que presionaron al alza durante julio estuvieron la gasolina, la electricidad y los paquetes turísticos, mientras que las rebajas de verano abarataron el vestido y el calzado.
La inflación encadena además cinco meses consecutivos por encima del 3%. La evolución de los productos energéticos ha adquirido un peso especialmente importante durante los últimos meses, en un contexto internacional marcado por las tensiones derivadas de la guerra en Irán y su impacto sobre los mercados energéticos.
Qué productos han subido más de precio en el último año
El detalle del IPC de julio de 2026 muestra grandes diferencias entre los productos que forman la cesta de consumo. Los combustibles líquidos son los que más se han encarecido en términos interanuales, con una subida del 31,5%, seguidos de la joyería y los relojes de pulsera, cuyos precios aumentaron un 24%. La recogida de basuras aparece también entre las mayores subidas, con un incremento del 22,7%.
A continuación aparecen las bayas frescas, que cuestan un 17,2% más que hace un año; el gasóleo, con un incremento del 15,7%, y los cítricos frescos, que se encarecieron un 15,5%. Los huevos, uno de los productos básicos de mayor consumo en los hogares, presentan una subida interanual del 13,4%, mientras que la ropa para bebé aumenta un 10,1%.
Los que bajan
No todos los productos cuestan más que hace doce meses. Entre las mayores caídas aparecen otras frutas frescas, con un descenso del 15,4%, y las frutas tropicales, un 14,8% más baratas. También se redujeron los precios del transporte aéreo de pasajeros (-10,2%), el transporte marítimo (-9,9%) y los periódicos (-6,2%).
Los productos que más han subido de precio en el último año
| Producto o servicio | Variación interanual |
|---|---|
| Combustibles líquidos | +31,5% |
| Joyería y relojes de pulsera | +24,0% |
| Recogida de basuras | +22,7% |
| Bayas frescas | +17,2% |
| Gasóleo | +15,7% |
| Cítricos frescos | +15,5% |
| Huevos | +13,4% |
| Ropa de bebé | +10,1% |
El gasóleo se dispara un 15,7% y la gasolina sube un 7,3%
Los carburantes son uno de los grandes protagonistas del IPC de julio de 2026. El precio del gasóleo se ha encarecido un 15,7% respecto a julio de 2025, mientras que la gasolina registra un incremento interanual del 7,3%. La diferencia entre ambos combustibles resulta especialmente relevante por sus consecuencias fiscales.
Solo respecto al mes anterior, la gasolina se encareció un 7,2% en julio, mientras que el gasóleo subió un 4,9%. Los combustibles líquidos avanzaron un 7% mensual. Estos incrementos ayudan a explicar por qué el transporte ha ejercido una presión al alza sobre el índice general durante el séptimo mes del año.
La subida del gasóleo ha superado además el umbral del 15% establecido en el Real Decreto-ley 18/2026. Esto activa automáticamente la cláusula de salvaguarda del Plan de Respuesta, por lo que la rebaja fiscal del gasóleo aumentará a 20 céntimos por litro en septiembre, frente a los cinco céntimos inicialmente previstos. La gasolina, al registrar una subida del 7,3%, no alcanza ese umbral y mantendrá una rebaja de cinco céntimos.
La electricidad cuesta un 8,4% más que hace un año
La energía también está detrás del repunte del IPC en España durante julio. El precio de la electricidad aumentó un 8,4% interanual, mientras que el gas natural registró una subida del 4,1%. El encarecimiento energético ha hecho que el grupo de vivienda contribuya al aumento de la tasa general.
En comparación con junio, la electricidad se encareció un 3,4% en un solo mes y el gas natural aumentó un 2,1%. Los hidrocarburos licuados protagonizaron una subida mensual todavía mayor, del 12,1%.
El incremento de la factura energética explica así una parte importante de la diferencia entre el IPC de junio y el de julio. El propio INE ya había advertido en su indicador adelantado de que la subida de los combustibles y lubricantes para vehículos personales y de la electricidad estaba siendo mayor que la registrada en julio del año anterior.
Los alimentos moderan su subida hasta el 1,6%
La evolución de los precios de los alimentos contrasta con la de la energía. Su tasa interanual se moderó hasta el 1,6% en julio, tres décimas por debajo de la registrada en junio y en niveles que no se observaban desde 2021.
Esto no significa que todos los alimentos se hayan abaratado. El detalle del IPC refleja incrementos importantes en determinados productos, como los huevos (+13,4%), los cítricos frescos (+15,5%) o las bayas frescas (+17,2%). Sin embargo, otras frutas registraron fuertes descensos que ayudaron a contener el conjunto de la alimentación.
De hecho, los alimentos y bebidas no alcohólicas ejercieron presión a la baja sobre el IPC mensual de julio. Entre las razones se encuentra el abaratamiento de frutas y frutos de cáscara y de las hortalizas, legumbres y patatas respecto al mes anterior.
La inflación subyacente alcanza el 3%
La inflación subyacente, que excluye los alimentos no elaborados y los productos energéticos por presentar habitualmente una mayor volatilidad, se situó en julio en el 3% interanual. La cifra supone una décima más que en junio y coincide con la estimación que había adelantado el INE a finales del mes pasado.
El dato muestra que el repunte de la inflación general está especialmente condicionado por los componentes energéticos. La distancia entre el IPC general del 3,6% y el IPC subyacente del 3% alcanza seis décimas en julio.
Por su parte, el Índice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA), utilizado para comparar la inflación española con la del resto de países europeos, alcanzó una tasa interanual del 3,9%, tres décimas más que en junio.
España mantiene por quinto mes consecutivo el IPC por encima de la barrera del 3%.