Luis Gallego urge a descarbonizar la aviación europea sin dañar su competitividad

Luis Gallego reclama que Europa impulse el SAF y la descarbonización aérea sin mermar la competitividad frente a aerolíneas no europeas.

2 minutos

Añadir DEMÓCRATA en Google

Pregunta a FREN

Publicado

2 minutos

Más leídas

El consejero delegado de IAG, Luis Gallego, ha instado este jueves a que Europa avance en la descarbonización del transporte aéreo sin poner en riesgo la competitividad de las aerolíneas del continente frente a sus competidores internacionales, en un escenario marcado por el alto coste y la limitada oferta de combustible sostenible de aviación (SAF).

En una rueda de prensa convocada por Airlines For Europe (A4E), ha subrayado que la transición ecológica está suponiendo “un gran peso” para el sector, tanto por las exigencias regulatorias como por el funcionamiento del sistema europeo de comercio de emisiones (ETS).

Según ha señalado Gallego, en los próximos años se ampliará la diferencia de costes con respecto a las compañías no europeas, hasta el punto de que la sostenibilidad se convertirá en el tercer mayor gasto para una aerolínea europea, solo por detrás de los costes de personal y del combustible convencional.

“Nuestros competidores no europeos disfrutarán de esta ventaja y llevarán más pasajeros hacia y desde Europa, llevándose con ellos empleos vinculados a la aviación”, ha alertado.

Ante este contexto, el máximo responsable de IAG ha abogado por impulsar el desarrollo del SAF, si bien ha advertido de que “el mandato se está moviendo mucho más rápido que el mercado”. En su opinión, antes de exigir un fuerte aumento de la demanda es imprescindible acelerar la inversión para disponer de una capacidad de producción suficiente.

Tomando como referencia un informe de mercado de 2025, la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA) advirtió de que ningún proyecto europeo de fabricación de combustible líquido habría superado todavía la fase piloto.

Gallego ha reiterado también su apoyo al objetivo europeo fijado para 2030, aunque ha reclamado que el calendario tenga en cuenta la disponibilidad efectiva de combustibles sostenibles. En este punto entran en escena las penalizaciones, que, de acuerdo con cálculos de A4E citados por el directivo, apuntan a que un posible incumplimiento del mandato europeo podría situarse entre 7.000 y 9.000 millones de dólares (6.200 y 8.000 millones de euros).

“Las aerolíneas tendrán poca opción que pasar mucho de ese coste a los pasajeros en el mercado interno y convertirse en menos competitivas contra las aerolíneas no europeas. La política debería recompensar el nuevo suministro y bajar los precios. No debería penalizar a los pasajeros porque los productores no han desarrollado su capacidad suficiente”, ha expuesto el CEO del grupo durante su intervención.