El presidente francés, Emmanuel Macron, tiene previsto convocar en breve una cumbre del G7 con el fin de analizar una posible puesta en circulación de reservas estratégicas de productos petrolíferos, en un intento de contener la crisis energética generada por la guerra de Irán y frenar la escalada de los precios de los combustibles.
“Convocaré una reunión del G7 para mejorar la coordinación respecto a los niveles de reservas e impulsar una mayor cooperación en materia de exportaciones y capacidad de producción”, ha señalado este viernes en París durante una rueda de prensa recogida por “Bloomberg”.
El encuentro reunirá a los máximos responsables de Estados Unidos, Alemania, Japón, Reino Unido, Francia, Italia y Canadá con la intención de “evitar tensiones innecesarias” tanto entre los socios del grupo como con el resto de países occidentales.
En la cita también se abordará una posible liberación gradual y coordinada de reservas estratégicas, semejante a la ejecutada en marzo por la Agencia Internacional de la Energía (AIE) tras el estallido del conflicto en Oriente Próximo y el posterior bloqueo del estrecho de Ormuz.