La Comunidad de Madrid ha alertado de que la estrategia del Gobierno central para supervisar el negocio de los Centro de Procesamiento de Datos (CPD) “arrastrarán” tanto al conjunto del país como a las autonomías a “una pérdida de competitividad” y que no son “más que el resultado de una política energética fallida”.
El consejero de Digitalización madrileño, Miguel López-Valverde, ha expresado esta crítica en su perfil de la red social X, donde ha insistido en que dicha política energética provocará “perjuicios difícilmente recuperables en términos de empleo, inversión e innovación”.
Sus palabras llegan después de que el Consejo de Ministros aprobara este martes que se exija a los centros de datos respaldar, con nueva generación renovable y en cada hora de operación, al menos un 80% de la energía que consuman. Esta obligación figura en el proyecto de real decreto que fijará los requisitos de sostenibilidad energética y medioambiental, así como de resiliencia y soberanía digital, para los ‘data centers’ que operen en España.
En esta línea, López-Valverde ha subrayado que el Ejecutivo regional observa “con gran preocupación” el Real Decreto que impulsa el Gobierno de Pedro Sánchez para ordenar estas infraestructuras, porque, en su opinión, del texto “se desprende una innecesaria exigencia para el funcionamiento de estas instalaciones” en el territorio nacional frente a otros Estados europeos, hacia los que “inevitablemente emigrarán las empresas del sector”.
“Los CPDs, base de la economía digital, representan una industria con un consumo predecible y sostenible si detrás hay una estrategia y una buena gestión y planificación”, ha concluido el consejero.