El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha explicado que la renuncia del ya exministro de Transportes, Óscar Puente, obedece a un gesto de empatía hacia las víctimas y al objetivo de recuperar la confianza "quebrada" en la alta velocidad, después de los dos graves siniestros ferroviarios registrados en España en menos de un año.
En una comparecencia ante los medios tras concluir la XXX Cumbre Iberoamericana, Sánchez ha subrayado que Óscar Puente estuvo desde el "primer minuto" con los afectados por el accidente de Urda (Toledo), "dando también la cara con total transparencia" y poniendo en marcha una investigación para aclarar los orígenes y las causas de la tragedia.
Asimismo, ha destacado que Puente, después de plantear soluciones apoyadas en el "criterio y rigor técnico", asumió la responsabilidad política y presentó su dimisión. "Dijo que lo hacía por empatía con las víctimas y también con un propósito claro de reconstruir esa confianza quebrada en la alta velocidad en España", ha enfatizado el presidente.
El jefe del Ejecutivo ha reiterado que el país no puede permitirse encadenar dos accidentes ferroviarios de esta magnitud --Adamuz y Urda-- en menos de un año. "Es algo que tenemos, lógicamente, que revisar y es en lo que está ahora mismo el Gobierno de España", ha señalado Sánchez.
En este marco, ha recordado que será ahora el vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, quien asuma la gestión de "esta importante cartera" hasta la celebración de las elecciones generales del 29 de noviembre.