La economía mundial reducirá su ritmo de avance hasta el 2,6% en 2026, lo que supone tres décimas menos que el 2,9% registrado el año pasado y representa la tasa más baja desde 2020. Así lo recogen las últimas proyecciones de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), que sitúan el crecimiento global en el 2,7% para 2027.
El documento difundido este viernes prevé que los países en desarrollo aumenten su PIB un 4% este año y un 4,4% en 2027, por debajo del 4,7% estimado para 2025. En paralelo, las economías avanzadas limitarán su expansión al 1,6% tanto este ejercicio como el siguiente, tras haber crecido un 1,7% en 2025.
De forma más detallada, UNCTAD proyecta para Estados Unidos una subida del PIB del 2,1% en 2026, que se moderará al 1,8% en 2027. En el caso de la zona euro, el organismo espera un incremento del 1% este año y del 1,2% el próximo.
Entre los grandes mercados emergentes, China recortará su crecimiento al 4,5% en 2026 y 2027, después del 5% previsto para 2025, mientras que India conservaría este año el 7,3% del ejercicio anterior y avanzaría un 6,8% en 2027.
Las previsiones del organismo de la ONU incluyen también el comportamiento del comercio internacional: el intercambio de bienes y servicios se incrementaría alrededor de un 4% este año en términos reales, tras haber alcanzado el comercio mundial un máximo histórico de 35 billones de dólares (31,2 billones de euros) en 2025.
“El panorama del comercio mundial está cambiando”, señala el informe, al destacar una contracción superior al 20% en el flujo comercial entre China y Estados Unidos desde 2024, al tiempo que Asia Oriental ha intensificado sus intercambios con China y con América del Norte.
En esta línea, el estudio subraya que los gobiernos recurren cada vez más a políticas industriales, comerciales, financieras y tecnológicas para perseguir objetivos económicos y de seguridad nacional. Al mismo tiempo, alerta de que el acceso a los mercados y a actividades de mayor valor añadido depende ahora en mayor medida de la tecnología, las finanzas y la geopolítica.
“Los productos de IA son ahora el principal motor del comercio de mercancías”, afirma UNCTAD, que avisa de que el auge del comercio asociado a la IA no se traduce de forma automática en beneficios de desarrollo amplios y compartidos.
El informe añade que, con base en los datos de 2020-2025, las economías desarrolladas concentran cerca del 70% del valor de los nuevos proyectos anunciados en sectores estratégicos de alto valor, como los semiconductores, las tecnologías de transición energética y la infraestructura de IA. Por su parte, las economías en desarrollo solo lideran en el ámbito de los minerales críticos y materiales estratégicos, donde absorben el 60% de la nueva inversión extranjera directa en dicha categoría.