El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el presidente de Argentina, Javier Milei, se han estrechado la mano este jueves durante la XXX Cumbre Iberoamericana, celebrada en Madrid. El saludo se ha producido en la Galería de las Colecciones Reales, ante la mirada del rey Felipe VI y del secretario general iberoamericano, Andrés Allamand, en una imagen que contrasta con los enfrentamientos públicos que ambos dirigentes han protagonizado durante los últimos años.
El encuentro llega después de una etapa de tensiones diplomáticas entre España y Argentina, especialmente desde mayo de 2024, cuando Milei realizó unas declaraciones contra Sánchez y su esposa, Begoña Gómez, durante una visita a Madrid. Aquella controversia llevó al Gobierno español a retirar a su embajadora en Buenos Aires.
Pese al saludo protocolario, las diferencias políticas han vuelto a hacerse evidentes durante la cumbre. Milei ha mantenido sus críticas al Ejecutivo español, mientras que Sánchez, preguntado por las palabras del mandatario argentino en la rueda de prensa posterior, ha defendido que los presidentes están "para unir" y que el insulto no forma parte de su manera de entender la política.
La fotografía recoge así uno de los momentos más llamativos de una cumbre en la que España ha ejercido de anfitriona y que ha reunido a representantes de los 22 países iberoamericanos. Un apretón de manos entre dos dirigentes enfrentados políticamente, con Felipe VI como testigo, que no implica por sí mismo un acercamiento entre sus respectivos gobiernos.