Teruel volverá a elegir únicamente tres diputados en las elecciones generales del 29 de noviembre, pero esta vez no está claro que todas las fuerzas de la izquierda vayan a estar en la papeleta. Chunta Aragonesista (CHA) ha decidido que su coalición con Frente Amplio no concurra al Congreso por esta provincia, una renuncia que pretende evitar la fragmentación del voto progresista y que ha provocado un enfrentamiento con Izquierda Unida, integrante de la misma alianza.
El presidente de CHA, Jorge Pueyo, anunció este miércoles que la coalición concentrará sus candidaturas al Congreso en Zaragoza y Huesca, mientras que en Teruel únicamente concurrirá a las elecciones al Senado, como parte de la candidatura conjunta con el PSOE.
Pueyo ha defendido la retirada como una forma de favorecer una mayoría progresista en el Congreso. "Con esta decisión, Chunta Aragonesista ha escuchado las numerosas peticiones recibidas para actuar con generosidad y responsabilidad, y no por interés partidista, con el objetivo de evitar la dispersión del voto y hacer todo lo posible para conseguir una mayoría progresista, tanto en el Congreso como en el Senado", ha explicado.
Sin embargo, Izquierda Unida no comparte ni el procedimiento ni el argumento electoral. Su coordinadora en Aragón, Marta Abengoechea, ha denunciado que la retirada es una decisión unilateral de CHA y ha cuestionado que renunciar a concurrir sea la mejor manera de defender los intereses de la provincia.
Una coalición dividida
IU ya había rechazado durante la negociación de la coalición que CHA pudiera decidir por su cuenta si presentaba candidatura en Teruel. Según ha explicado Abengoechea en la Cadena SER, la cláusula terminó incorporándose al acuerdo pese a la oposición de su formación.
"Nunca estuvimos de acuerdo con que se introdujese esa cláusula porque nos parecía una decisión muy importante y contraria a nuestra cultura política y a nuestro proyecto para todo Aragón", ha afirmado la dirigente.
IU considera que los ciudadanos de Teruel deben disponer de una candidatura a la izquierda del PSOE con independencia de las posibilidades de conseguir representación. "Es importante que todas las personas, vivan donde vivan, tengan una opción para votar a la izquierda del PSOE. La voz de Teruel no puede contar menos", ha defendido Abengoechea.
La coordinadora también ha cuestionado que el riesgo de dispersión del voto justifique la retirada en esta provincia y no en otras con dificultades similares para obtener representación. IU no descarta impulsar otra fórmula electoral, aunque su prioridad continúa siendo que la coalición presente finalmente una candidatura conjunta.
La controversia se produce, además, en un escenario en el que Podemos sí concurrirá a las elecciones generales por Teruel. Por tanto, la retirada de CHA-Frente Amplio no elimina todas las alternativas a la izquierda del PSOE, pero sí reduce la oferta electoral y deja fuera de la papeleta del Congreso a la alianza que ambas organizaciones habían acordado constituir en Aragón.
Tres diputados y un reparto exigente
Teruel es una de las circunscripciones más pequeñas del Congreso. La provincia elige tres diputados mediante el sistema D'Hondt, una fórmula proporcional que, aplicada a un número tan reducido de escaños, dificulta considerablemente el acceso de las candidaturas minoritarias.
En las últimas elecciones generales, celebradas el 23 de julio de 2023, el PP consiguió dos diputados con el 35,1% de los votos y el PSOE obtuvo uno con el 29,2%. Teruel Existe, que había irrumpido en el Congreso en 2019, perdió su representación pese a reunir el 15% de los sufragios.
Vox tampoco obtuvo escaño con el 13,1%, mientras que Sumar, que entonces agrupaba a buena parte de la izquierda alternativa, consiguió el 5,4%.
Las cuentas de la retirada
En las generales de 2023, al PSOE le faltaron 4.448 votos para arrebatar al PP su segundo diputado por Teruel. Sumar obtuvo 4.081, de manera que ni siquiera una transferencia íntegra de sus apoyos a los socialistas habría alterado el reparto, que fue de dos escaños para los populares y uno para el PSOE. El cálculo presupone que las demás candidaturas habrían conservado sus resultados.
Las estimaciones actuales tampoco ofrecen demasiadas certezas sobre la utilidad de la retirada. Polling Forecast atribuye al PP el 31,7% de los votos, al PSOE el 23,3% y a Vox el 18,6%, porcentajes con los que cada formación obtendría un diputado. Para conseguir un segundo representante, los socialistas tendrían que superar el 31,7%, algo que no lograrían ni incorporando íntegramente el 2,6% atribuido a Sumar.
En cualquier caso, aunque CHA confía en que su ausencia permita concentrar el voto progresista, nada asegura que quienes pensaban apoyar a Frente Amplio se decanten por el PSOE. Podemos podría recoger parte de esos sufragios, mientras que otros votantes podrían optar por la abstención.
El coste político para Frente Amplio
La coalición de Ada Colau, que aspira a construir una alternativa política diferenciada del PSOE, ha decidido, sin embargo, renunciar a competir con él en Teruel. La decisión puede alimentar críticas sobre su autonomía respecto a los socialistas, como la que ya expresó Gabriel Rufián en la red social X sobre la conveniencia de que las fuerzas de izquierdas se retiren en algunas circunscripciones para favorecer el voto al PSOE.
Hay que entender que hay mucha gente de izquierdas perfectamente consciente de lo que viene y que no quiere votar al PSOE.
— Gabriel Rufián (@gabrielrufian) October 21, 2026
Por lo que sea.
'Optimizar y maximizar resultados' es darles una opción de voto alternativa.
Integrase en el PSOE es justo lo contrario. https://t.co/Q90eNVBMZi
Así, Podemos podría presentarse en la provincia como la única alternativa a la izquierda del PSOE. Frente Amplio, en cambio, desaparecerá de la papeleta del Congreso y perderá la oportunidad de reivindicar su papeleta.