Las elecciones generales del 29 de noviembre no enfrentan a los partidos ante un único electorado, sino que la gran lucha de las urnas esconde pequeñas lides que pueden decidir el resultado final. Las últimas encuestas dibujan varias batallas simultáneas: Vox lidera entre los menores de 44 años y los hombres, el PSOE conserva su principal ventaja entre las mujeres, PP y PSOE dependen mucho más de los mayores y el centro se ha convertido en una de las principales fugas socialistas desde el 23J.
La fotografía electoral que llega al 29-N cambia considerablemente cuando se observa quién está detrás de cada voto. La edad, el sexo, los ingresos y la posición ideológica están generando comportamientos distintos y, en algunos casos, movimientos que no se explican mirando únicamente la estimación global de cada partido.
Los datos extraídos por El País permiten observar esos cambios comparando la situación actual con la que dejaron las elecciones de 2023. El resultado muestra un desplazamiento especialmente acusado entre los electores jóvenes y una pérdida de apoyo socialista que se concentra en determinados perfiles.
Vox encuentra su principal espacio entre los jóvenes
La edad es una de las variables que más separa actualmente a los electorados. Vox obtiene sus mejores registros entre los grupos más jóvenes y mantiene el liderazgo en intención directa de voto hasta los 44 años. En cambio, su respaldo se reduce de forma progresiva conforme aumenta la edad, hasta quedarse en el 12,1% entre quienes tienen 65 años o más.
La comparación con 2023 permite medir la magnitud del cambio. Entre los votantes de 18 a 24 años, Vox ha aumentado alrededor de siete u ocho puntos y alcanza el 26%, el mismo porcentaje que el PP y por encima del PSOE, que se sitúa en el 22%. Entre los electores de 25 a 34 años roza el 30%.
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El movimiento no afecta únicamente a Vox. PSOE, Sumar y Podemos han perdido terreno entre las generaciones jóvenes, donde las formaciones situadas a la izquierda del PSOE tenían un perfil más favorable hace tres años.
Cuando se observa el grupo de mayores de 65 años. PP y PSOE empatan en el 28,2% de intención directa, mientras Vox baja hasta el 12,1%. Ese dato tiene relevancia por el peso de este colectivo dentro del conjunto del electorado. Casi una cuarta parte de los adultos tiene más de 65 años y, además, se trata de un segmento con una participación electoral habitualmente superior a la de los grupos más jóvenes.
Voto femenino, centro y renta
Respecto a la variable de género, en la última encuesta de 40dB, el PSOE obtiene un 24,8% de intención directa entre las mujeres, mientras Vox alcanza el 22,5% entre los hombres. Es la principal diferencia entre ambos electorados. Sin embargo, la evolución de Vox entre las mujeres merece una atención específica: cuando se cruzan las variables de edad y sexo, el avance resulta especialmente visible entre las mujeres menores de 45 años. Sus apoyos entre este grupo prácticamente se han duplicado respecto a 2023.
La tercera clave aparece al observar la posición ideológica de los votantes. Los datos comparados muestran que el PSOE ha sufrido especialmente entre quienes se sitúan en posiciones centrales de la escala ideológica. El PP, mientras tanto, pierde apoyo en los segmentos situados más a la derecha, donde Vox concentra buena parte de su crecimiento.
Las transferencias de voto ayudan a explicar ese movimiento. El PSOE conserva al 68,4% de quienes lo votaron en 2023. Entre quienes han cambiado de opción, un 5,4% se dirige ahora al PP y un 4,8% a Vox. En sentido contrario, las salidas hacia Sumar alcanzan el 3,6% y las dirigidas a Podemos no llegan al 2%.
El PP también está sometido a esa circulación. Un 13,5% de sus votantes de 2023 declara ahora que votaría a Vox, mientras que solo un 1,6% de los antiguos votantes de Vox se desplazaría hacia el PP. La derecha tradicional recibe parte del voto que abandona al PSOE, pero también pierde electores hacia una formación situada más a su derecha.
Renta y absentismo
La comparación de los datos del CIS muestra que Vox ha aumentado unos ocho puntos entre los electores pertenecientes a hogares con ingresos inferiores a 1.100 euros mensuales, frente a unos cuatro puntos entre quienes viven en hogares con más de 5.000 euros. El resultado es que Vox presenta ahora su mayor apoyo entre las rentas más bajas: alrededor del 21%, frente a aproximadamente el 16% entre las más altas. El PSOE, por su parte, registra en los hogares con menores ingresos una de sus caídas más acusadas respecto a 2023.
El mapa para las elecciones del 29 de noviembre se completa con quienes no acudieron a las urnas en 2023. En este grupo, Vox es la formación que más apoyo obtiene en la encuesta actual: un 11,6% de quienes se abstuvieron entonces declara que ahora votaría al partido de Santiago Abascal, frente al 8,2% que optaría por el PP y el 5,3% que elegiría al PSOE.