Las calles de Kiev llevan varios días atiborradas de miles de manifestantes que despiertan una imagen poco habitual desde el inicio de la invasión rusa. Miles de ciudadanos se han concentrado este viernes, por segundo día consecutivo, en las inmediaciones del Teatro Iván Frankó, a escasos metros de la Oficina Presidencial, para protestar contra la destitución del hasta ahora ministro de Defensa, Mykhailo Fedorov, una de las figuras más populares del Gobierno ucraniano y considerado por buena parte de la sociedad como el principal impulsor de la modernización tecnológica del Ejército.
Las protestas, que comenzaron el jueves y se han extendido a otras ciudades del país, reflejan un creciente malestar con la profunda remodelación del Ejecutivo impulsada por el presidente Volodímir Zelenski, quien ha decidido renovar buena parte de su Gobierno.
Las imágenes difundidas desde la capital muestran a cientos de personas portando banderas ucranianas y pancartas con lemas como "¡Vergüenza!", "¿Para qué?", "El Ejército es la prioridad" o "Los rusos están celebrando", cargando contra una decisión que muchos consideran perjudicial para el esfuerzo bélico de un país que lucha día tras día para repeler la agresión rusa iniciada el 24 de febrero de 2022
Una destitución que sorprende incluso dentro del Gobierno
La salida de Fedorov ha sido una de las decisiones más controvertidas de la crisis política abierta por Zelenski. El presidente decidió cesarlo apenas siete meses después de haberlo nombrado ministro de Defensa, dentro de una remodelación mucho más amplia que comenzó con la destitución de la ya ex primera ministra Julia Sviridenko y que supone la renovación prácticamente completa del Ejecutivo.
Tras anunciar su relevo, Zelenski ofreció a Fedorov convertirse en uno de sus asesores presidenciales, una propuesta que el ya exministro rechazó.
En un mensaje publicado en la red social X, Fedorov aseguró que había sido "un gran honor servir a los ucranianos como ministro de Defensa", evitando criticar directamente al presidente, aunque haciendo balance de una gestión que muchos consideran exitosa.
It has been a great honor to serve the Ukrainian people as the Minister of Defense.
— Mykhailo Fedorov (@FedorovMykhailo) July 15, 2026
Here is what our team managed to achieve:
1. Disabled Starlink access for Russian forces.
2. Took over a Ministry of Defense with zero budget, took a risk, reallocated funds from payroll from… pic.twitter.com/18B5QQaeqL
El ministro que revolucionó la guerra tecnológica de Ucrania
A sus 35 años, Mykhailo Fedorov se había convertido en uno de los políticos más valorados del país.
Antes de asumir la cartera de Defensa había dirigido el Ministerio de Transformación Digital, desde donde impulsó la digitalización de la Administración mediante la aplicación Diia, una plataforma que permite realizar de forma telemática numerosos trámites públicos y que se convirtió en uno de los grandes símbolos de modernización del Estado ucraniano.
Su llegada a Defensa trasladó ese mismo enfoque tecnológico al ámbito militar. Fedorov apostó por convertir los drones y la innovación tecnológica en uno de los pilares de la estrategia defensiva de Ucrania frente a Rusia. Bajo su mandato se aceleró la producción nacional de drones, se reforzaron los ataques de largo alcance contra posiciones rusas y se incrementó notablemente la capacidad de interceptar aparatos enemigos.
Según los datos difundidos por el propio exministro, la tasa de intercepción de drones rusos pasó del 83% al 91% durante su etapa al frente del Ministerio, mientras que las campañas contra la logística rusa en Crimea y otros territorios ocupados ganaron intensidad.
En los últimos meses, diversos responsables militares ucranianos habían llegado a señalar que los drones provocaban ya alrededor del 90% de las bajas rusas en determinados sectores del frente, convirtiéndose en el elemento central de la guerra moderna que libra Ucrania. Ese perfil innovador y reformista explica en gran medida la reacción ciudadana tras su salida.
Las tensiones con el Ejército, detrás del relevo
Aunque Zelenski no ha explicado con detalle las razones del cese, durante las últimas semanas habían trascendido las crecientes diferencias entre Fedorov y el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, Oleksandr Syrskyi.
El propio exministro reconoció este jueves que la relación entre ambos era muy complicada y llegó a acusar al jefe militar de interferir de forma constante en las iniciativas del Ministerio de Defensa.
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Fedorov habló incluso de un "ultimátum de facto" por parte de Syrskyi, una situación que habría terminado situando a Zelenski ante la necesidad de elegir entre el liderazgo militar y el político.
El presidente llevaba días insistiendo públicamente en que el Ministerio de Defensa y el alto mando debían actuar con una mayor coordinación, unas declaraciones que ahora cobran especial significado tras conocerse el relevo.
Protestas poco habituales en plena guerra
Más allá de las tensiones tras el telón que supone el gabinete de Zelenski, las movilizaciones que se vienen dando desde el jueves son inéditas en la Ucrania atacada.
Desde la invasión rusa de febrero de 2022, las manifestaciones contra el Gobierno han sido muy escasas debido a la ley marcial, al clima de unidad nacional y a la prioridad absoluta de la guerra.
Por ello, la concentración de más de un millar de personas frente a la sede presidencial supone uno de los episodios de protesta más significativos registrados desde el comienzo del conflicto.
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Muchos manifestantes consideran que la destitución de Fedorov envía un mensaje equivocado en un momento en el que Ucrania depende cada vez más de la innovación tecnológica para compensar la superioridad numérica rusa.
Otros temen que el cambio ralentice proyectos estratégicos relacionados con la producción de drones, la guerra electrónica y el desarrollo de nuevas capacidades militares.
El jefe de los Servicios de Seguridad asumirá Defensa
Como sustituto interino, Zelenski ha designado al hasta ahora jefe de los Servicios de Seguridad, Yevhenii Khmara, cuya candidatura deberá ser respaldada por el Parlamento una vez se completen los procedimientos legales.
El presidente justificó la elección asegurando que Khmara ha acumulado "una experiencia sin precedentes en operaciones tecnológicas ofensivas", precisamente uno de los ámbitos en los que Ucrania pretende seguir reforzándose frente a Rusia.
Según explicó Zelenski, el nuevo responsable de Defensa deberá continuar la reforma del sector militar y garantizar que el país mantenga el ritmo de innovación alcanzado durante los últimos meses.
Nueva etapa política con Sergii Koretskyi como primer ministro
Pero la remodelación del Gobierno no se limita al Ministerio de Defensa.
El Parlamento ucraniano ha confirmado también el nombramiento de Sergii Koretskyi como nuevo primer ministro, convirtiéndose en el tercer jefe del Gobierno desde el inicio de la invasión rusa.
Koretskyi, de 48 años, procede del sector energético y hasta ahora dirigía la empresa estatal Naftogaz, la principal compañía gasística y petrolera del país.
Sin experiencia política previa y sin afiliación partidista, llega al cargo con un perfil eminentemente técnico y con el objetivo de garantizar el suministro energético de Ucrania de cara al próximo invierno, una cuestión especialmente sensible debido a los continuos ataques rusos contra infraestructuras críticas.
Junto a él también se han producido otros nombramientos relevantes, como el ascenso de Taras Vysotskyi al Ministerio de Agricultura o la incorporación de Vsevolod Chentsov como viceprimer ministro para la Integración Europea, mientras Serhii Marchenko permanece al frente de Finanzas.
La salida de Fedorov representa uno de los episodios políticos más delicados para Zelenski desde el inicio de la guerra. Aunque el presidente mantiene un amplio respaldo institucional y continúa siendo la figura central de la resistencia ucraniana frente a Rusia, la respuesta ciudadana evidencia que parte de la población cuestiona algunos de los cambios impulsados en el Ejecutivo.
Las protestas, todavía pacíficas, ponen de manifiesto el peso político que había adquirido Fedorov dentro del Gobierno y el temor de muchos ucranianos a que la reorganización llegue en un momento especialmente sensible para el desarrollo del conflicto.