El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) ha advertido de un aumento brusco en la llegada de refugiados sudaneses al este de Chad durante la última semana, con más de 400 personas cruzando cada día por los pasos fronterizos de Adré y Tiné. Esta cifra supone un volumen 20 veces superior a la media registrada en los meses anteriores, en un escenario marcado por el recrudecimiento de los combates en Darfur y por la falta de financiación internacional suficiente.
El coordinador regional de la agencia de la ONU para los refugiados de la crisis de Sudán, Mamadou Dian Balde, ha detallado este viernes en una rueda de prensa que son ya 55.000 los sudaneses que han buscado refugio en Chad desde comienzos de año y que el número total de personas que han cruzado la frontera desde que estalló el conflicto, en abril de 2023, se acerca al millón.
Balde ha mostrado especial preocupación por la situación en las regiones de Kordofán y Nilo Azul, donde los ataques aéreos y con drones están provocando nuevos desplazamientos masivos y complicando seriamente el acceso de la ayuda humanitaria, en un contexto ya deteriorado por la sequía y la falta de agua.
El centro de tránsito de Tiné, que actualmente alberga a más de 4.300 personas, se encuentra bajo una presión “considerable”, ha señalado, mientras continúan las denuncias de mujeres y niñas que relatan secuestros y violaciones durante su huida.
Sudán se ha convertido en la mayor crisis de desplazamiento del planeta, con 11,3 millones de personas obligadas a abandonar sus hogares, según datos de ACNUR, que ha subrayado que la ayuda disponible está muy por debajo del ritmo al que crecen las necesidades.
En esta línea, la agencia ha indicado que más de 190.000 refugiados sobreviven en condiciones muy precarias a lo largo de la frontera chadiana y que solo se ha financiado el 18% de los 1.600 millones de dólares previstos para el Plan Regional de Respuesta.
ACNUR ha relacionado además esta insuficiencia de apoyo con el aumento de las llegadas de sudaneses a Europa a través del mar Mediterráneo, que en 2025 se incrementaron un 245% respecto al año anterior, y ha pedido un refuerzo urgente del respaldo internacional tanto a Sudán como a los países vecinos que acogen a la población que huye del conflicto.