Al menos cuatro personas han perdido la vida este domingo en una nueva serie de bombardeos llevados a cabo por el Ejército israelí contra el sur de Líbano, tras alegar que respondía a "violaciones" del alto el fuego por parte del partido-milicia chií Hezbolá, a raíz del lanzamiento de drones contra sus efectivos.
El Ministerio de Sanidad de Líbano ha detallado que, por ahora, se han registrado dos fallecidos en Nabatiye al Fuqa y otros dos en Arab Salim, donde además se contabilizan seis heridos, entre ellos dos menores, según ha informado la agencia estatal libanesa NNA. En Nabatiye se han confirmado, además, otros ocho heridos.
Horas antes de los ataques, el Ejército israelí había ordenado la evacuación de Arab Salim tras acusar a Hezbolá de "una flagrante violación del alto el fuego" por lanzar "un dron con explosivos" contra fuerzas israelíes desplegadas en el sur del país vecino.
La portavoz en árabe de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), Ella Waweya, afirmó entonces que "la actividad terrorista de Hezbolá obliga a las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) a actuar con contundencia", y reclamó la salida de parte de la población de la localidad ante la previsión de nuevos bombardeos.
Posteriormente, indicó que el grupo chií lanzó más drones y subrayó que las fuerzas israelíes consiguieron abatir uno de ellos, un incidente que se ha saldado "sin bajas" entre los militares y que motivó que las FDI ejecutaran nuevos ataques contra varios objetivos en el sur de Líbano "en respuesta".
"Las fuerzas de las FDI continuarán operando en la zona de seguridad para eliminar cualquier amenaza contra los ciudadanos del Estado de Israel y las propias FDI", señaló Waweya, quien recalcó que las tropas "seguirán actuando con firmeza contra los reiterados intentos de la organización terrorista Hezbolá de atacar a las fuerzas".
El 26 de junio, Líbano e Israel alcanzaron, con la mediación de Estados Unidos, un principio de acuerdo que establecía las bases de un alto el fuego permanente. El entendimiento contemplaba el restablecimiento de la soberanía libanesa en el sur del país y el desarme de Hezbolá, un punto que la organización ha rechazado de forma tajante.
Desde esa fecha, Israel ha invocado motivos de seguridad y la negativa de Hezbolá a aceptar el acuerdo para mantener sus operaciones militares en el sur de Líbano, en el contexto de la nueva invasión iniciada después de que el grupo chií disparara proyectiles contra territorio israelí en respuesta a la ofensiva conjunta lanzada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra Irán.