El ministro de Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, ha intervenido ante el plenario de la Cumbre Iberoamericana celebrada en Madrid para denunciar el "castigo colectivo" que, según ha señalado, Estados Unidos está aplicando contra la isla, subrayando además que no todos los gobiernos de la región respaldan a La Habana en la situación actual.
Rodríguez ha sostenido que la Comunidad Iberoamericana debe desenvolverse "sin injerencias, exclusiones ni presiones externas" y ha alertado de que el escenario internacional se encuentra "marcado por el unilateralismo, la pretensión imperialista e inviable de imponer la paz mediante la fuerza" y por vulneraciones del Derecho Internacional y de los Derechos Humanos.
Según ha remarcado, en los últimos diez meses "el pueblo cubano ha sufrido el reforzamiento sin precedentes del bloqueo económico estadounidense". En esta línea, ha acusado a Washington de imponer "un cerco energético equivalente a un bloqueo naval" y de aplicar "sanciones secundarias a individuos o entidades que establezcan relaciones comerciales con Cuba".
"Estados Unidos ha llevado su obsesiva guerra de asfixia económica contra Cuba a límites inhumanos de castigo colectivo", ha insistido el jefe de la diplomacia cubana, que ha agradecido el apoyo de los países iberoamericanos que la semana pasada votaron a favor de la resolución de la Asamblea General de la ONU que condena el embargo estadounidense sobre la isla.
El canciller ha llamado la atención sobre el cambio de postura de varios gobiernos de la región, recordando que tradicionalmente el bloque iberoamericano solía alinearse con La Habana, mientras que ahora, por la mayor cercanía de algunos mandatarios a la Administración de Donald Trump, varios Estados optan por la abstención o incluso por votar en contra del texto.
“Cuba no es una amenaza”
En un mensaje difundido en redes sociales, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, ha respaldado la intervención de su ministro de Exteriores, reiterando la denuncia del "reforzamiento sin precedentes del bloqueo", así como "la imposición del cerco energético y la aplicación de sanciones secundarias a individuos o entidades que establezcan relaciones comerciales con Cuba".
Díaz-Canel ha reiterado además el compromiso de Cuba con la cooperación iberoamericana, "en condiciones de igualdad, soberanía, respeto mutuo y en línea con las prioridades nacionales" y ha concluido con la afirmación "Cuba no es una amenaza, el bloqueo sí".
La resolución contra el embargo fue aprobada con 130 votos favorables, 17 en contra —entre ellos Argentina, Colombia, Costa Rica, Ecuador y Paraguay— y 25 abstenciones, entre las que figuran Chile, República Dominicana, Honduras y Perú.