La radiotelevisión pública de Irlanda, RTÉ, fue desalojada este viernes después de recibir por correo electrónico una amenaza de bomba, en un contexto de proliferación de avisos similares dirigidos en los últimos días a aeropuertos y vuelos en distintos puntos de Europa.
La propia RTÉ confirmó que todo el personal de la corporación, incluidos los presentadores, tuvo que abandonar las instalaciones. Como consecuencia, la parrilla habitual quedó interrumpida y la cadena optó por emitir espacios ya grabados para mantener la señal.
El aviso no se limitó a la televisión pública. Otros medios de comunicación irlandeses también se vieron afectados, como la editorial del diario “Irish Independent”, que procedió a evacuar a sus redactores, o Virgin Media Television, que reconoció haber recibido alertas de seguridad aunque decidió no desalojar a sus trabajadores.
La Policía irlandesa indicó que está al corriente de las amenazas dirigidas contra varios medios de comunicación del país y que ha abierto investigaciones sobre los incidentes notificados. El ministro de Justicia, Jim O'Callaghan, describió estos episodios como “ataques híbridos.
“Estas amenazas se están tomando con extrema seriedad y son ahora objeto de una investigación activa por parte de la Policía.
Europa se ha convertido cada vez más en blanco de diferentes formas de ataques híbridos, cuya complejidad y sofisticación no dejan de aumentar”, añadió el responsable de Justicia irlandés en unas declaraciones realizadas desde Montenegro, donde participa en una reunión europea.
En una nota oficial, el Gobierno irlandés calificó de “muy graves” las amenazas contra los medios y subrayó que la Policía “inmediatamente adoptó las medidas preventivas necesarias”, insistiendo en que, ante este tipo de situaciones, la prioridad absoluta es “la seguridad y la protección de las personas afectadas”.
“Las amenazas falsas, como estas, provocan miedo, angustia y alteraciones en la vida cotidiana y las actividades de las personas, y no persiguen absolutamente ningún objetivo positivo”, denunció el Ejecutivo encabezado por Michéal Martin.
Al mismo tiempo, el Gobierno reconoció que por ahora se desconoce la autoría de estos avisos, “ni si se trata de individuos o de una operación centralizada o coordinada”. “Sin embargo, estas amenazas se producen después de las continuas alteraciones del tráfico aéreo en toda Europa provocadas por amenazas similares, y todo apunta a que podría tratarse de una campaña coordinada para causar perturbaciones”, señaló, tras detallar que las fuerzas policiales, de Defensa, de ciberseguridad y del ámbito de la aviación “están trabajando para determinar quiénes son los responsables”.
Las autoridades irlandesas remarcaron que se mantiene un “contacto permanente” con los socios europeos en materia de seguridad y reiteraron que “se harán todos los esfuerzos posibles para identificar a los responsables y exigirles responsabilidades”.
La amenaza contra RTÉ se produce justo después de que el jueves alrededor de una decena de vuelos entre aeropuertos europeos recibieran mensajes de contenido similar, entre ellos tres conexiones que partieron del Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas o que tenían como destino la capital española.
Previamente, Irlanda del Norte ya había vivido un episodio parecido hace unas semanas, cuando centenares de colegios fueron objeto de falsas alarmas “islamistas”, en las que se advertía de la presencia de artefactos explosivos en los centros educativos.