Miles de personas han salido este sábado a las calles de la localidad norirlandesa de Portadown en manifestaciones enfrentadas a favor y en contra del desfile unionista de la Orden de Orange por Garvaghy Road, una zona de mayoría católica. El intento de la organización protestante de completar el itinerario ha vuelto a quedar frustrado al ser detenido por la Policía para evitar posibles choques.
“Os doy las gracias de la gente por tener el valor de resistir. Marcáis la diferencia. Vamos a vencer y no habrá desfile orangista por esta calle. Ni ahora ni nunca”, ha declarado la líder del Sinn Féin irlandés Mary Lou McDonald, que ha acudido a la movilización.
En el acto han estado también la dirigente del Sinn Féin para Irlanda del Norte y ministra principal norirlandesa, Michelle O'Neill, el exlíder del partido Gerry Adams y el presidente de la asociación vecinal de Garvaghy Road, Breandán Mac Cionnaith.
“Solo hay una decisión aceptable para los hombres, mujeres y niños de esta comunidad y es que no haya desfile orangista. Ninguno”, ha defendido Mac Cionnaith durante la concentración, organizada bajo el lema “No hay marcha atrás”.
Por su parte, la viceprimera ministra de Irlanda del Norte y dirigente unionista, Emma Pengelly, ha acusado a O'Neill de una “abdicación total del liderazgo” y ha calificado la actuación de su superior de “vergonzoso”.
En la misma línea, el líder del DUP, Jon Burrows, ha explicado que se ha puesto en contacto con la Policía norirlandesa por la presencia de la cúpula del Sinn Féin, a la que ha reprochado una “maniobra electoral”.
“Las escenas en Garvaghy Road, con Michelle O'Neill y el Sinn Féin movilizando a miles de personas para otra protesta ilegal, representan un grave fracaso del liderazgo político. Fue un auténtico derroche de la ley y un triunfalismo. Esto es temerario, provocador y profundamente irresponsable. Exacerba las tensiones, constituye una provocación deliberada a otras comunidades y desprecia el Estado de derecho. Tiene todas las características de una maniobra electoral, dejando a los demás a merced de las consecuencias”, ha denunciado.
Los desfiles orangistas estuvieron vinculados a disturbios en los que murieron 21 personas durante la década de 1990, en pleno conflicto armado en Irlanda del Norte.
Tras los Acuerdos de Viernes Santo dejaron de autorizarse estas marchas por Garvaghy Road, pero la semana pasada la Comisión de Desfiles norirlandesa dio luz verde a un nuevo desfile orangista por esta vía, lo que desencadenó la reacción inmediata de los nacionalistas irlandeses, que bloquearon la calle e impidieron el paso en medio de un amplio dispositivo policial.
Desde el domingo los orangistas intentan llevar a cabo la marcha y este sábado sus partidarios se han concentrado de nuevo para respaldar la iniciativa. “Seguimos esperando a que el jefe de la Policía haga su trabajo y permita el desfile por la calle conforme a la legalidad”, ha señalado el presidente de distrito de la Orden de Orange, Nigel Dawson.
Algunas figuras del unionismo han advertido de que, o se autoriza el desfile, o debería caer el gobierno autonómico norirlandés, fruto del pacto entre los nacionalistas irlandeses del Sinn Féin y el Partido Unionista Democrático (DUP).
Desde Londres, el secretario británico para Irlanda del Norte, Chris Bryant, ha reiterado su llamamiento a la calma “especialmente durante el fin de semana”. A su juicio, un conflicto prolongado “al final no le interesa a nadie” y ha instado a recurrir al diálogo para encauzar la disputa.
El conflicto armado en Irlanda del Norte entre unionistas partidarios de mantener el vínculo con Reino Unido y nacionalistas irlandeses que reclaman la reunificación de la isla se prolongó casi tres décadas, hasta la firma de los Acuerdos de Viernes Santo de 1998, que dejaron más de 3.500 muertos y supusieron el fin de la lucha armada del IRA.
Aunque las tensiones entre comunidades persisten, dichos acuerdos establecieron un marco político de autogobierno bajo soberanía británica, con el compromiso de Londres de convocar un referéndum de autodeterminación cuando considere que existe una mayoría favorable a la reunificación con Irlanda.