Ampliación | La jurista sudafricana Navi Pillay recibe el Premio Nobel de la Paz 2026

La sudafricana Navi Pillay es distinguida con el Nobel de la Paz 2026 por su defensa del Derecho Internacional y la lucha contra la impunidad.

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Medalla del Premio Nobel de la Paz (archivo) Steffen Trumpf/dpa

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El Comité Noruego del Nobel ha anunciado este viernes la concesión del Premio Nobel de la Paz a la jurista sudafricana Navanethem Pillay, conocida como Navi Pillay, ex Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos y antigua jueza del Tribunal Penal Internacional (TPI).

“El Premio Nobel de la Paz 2026 es para una persona cuya excepcional valentía e integridad han encabezado el camino hacia un orden legal internacional más exhaustivo”, ha declarado el presidente del comité, Jorgen Watne Frydnes, quien ha subrayado su empeño en garantizar que los responsables de “crímenes de guerra, crímenes contra la humanidad y genocidio” comparezcan ante la Justicia.

“El compromiso de Navi Pillay con los principios legales universales y su firme brújula moral son constantes en su larga carrera”, ha remarcado, recordando su papel como abogada y “pionera legal” durante el Apartheid en Sudáfrica, cuando se enfrentó a una “discriminación estructural profunda, segregación y exclusión”.

Frydnes ha resaltado el “hilo” que enlaza su trabajo en defensa del líder antiapartheid Nelson Mandela con “su papel como jueza en algunos casos judiciales internacionales clave”, incluidos sus cargos en el Tribunal Supremo de Sudáfrica, el Tribunal Penal Internacional para Ruanda y el propio TPI, además de su etapa al frente de la Alta Comisaría de la ONU entre 2008 y 2014.

Pillay, que entre 2021 y 2025 presidió una comisión de Naciones Unidas encargada de investigar violaciones de Derechos Humanos en Israel y los Territorios Palestinos Ocupados, ejerce actualmente como jueza ‘ad hoc’ en el proceso contra Birmania por las acusaciones de genocidio contra la minoría musulmana rohingya en el estado de Rajine.

“En casos históricos ante tribunales internacionales, ha demostrado que las medidas jurídicas pueden ayudar a prevenir actos de guerra y violencia”, ha señalado Frydnes, quien ha añadido que Pillay “también ha contribuido a fortalecer las instituciones del Derecho Internacional”. “Su independencia, experiencia y firmeza la han convertido en una de las juristas internacionales más respetadas de nuestro tiempo”, ha afirmado.

En su intervención, ha recalcado que “en un momento de desafíos existencial, incluidas más guerras y conflictos de los que el mundo ha visto en mucho tiempo, el Derecho Internacional no es ya un suplemento a la paz y la seguridad”. “Es una necesidad”, ha advertido, al tiempo que ha lamentado que “el sistema del Derecho Internacional está bajo una tremenda presión” y que “sus instituciones están siendo atacadas”.

“Observamos un giro hacia la política de poder en detrimento de los marcos jurídicos y del respeto mundial por el Derecho y la justicia. Siempre que la fuerza se impone al Derecho, se socavan la estabilidad, la confianza y la coexistencia pacífica”, ha alertado. A renglón seguido, ha insistido en que el premio de este año pretende “recordar al mundo” que el Estado de derecho “es la base del sistema establecido para garantizar la paz y resolver los conflictos de manera no violenta”.

“La paz exige justicia. La historia ha demostrado que un mundo que funciona al margen del Estado de derecho es injusto, imprudente e inhumano”, ha afirmado durante el anuncio, en el que ha remarcado que Pillay “ha exigido responsabilidades a Estados y líderes nacionales, y ha llevado esperanza a las víctimas de la violencia y los conflictos”.

En esta línea, ha defendido que la galardonada “es una de las grandes defensoras de los principios jurídicos internacionales de nuestra época”. “Su distinguida trayectoria nos recuerda la necesidad de apoyar, reforzar y ampliar el Estado de derecho a escala mundial. El compromiso de Navi Pillay con la justicia y la dignidad humana constituye una fuente de esperanza e inspiración para todos aquellos que aspiran a construir un mundo más pacífico”, ha concluido.

Pillay reivindica la justicia internacional al recibir el Nobel

Pillay ha respondido al anuncio del Nobel con una firme defensa del Derecho Internacional y de los tribunales internacionales ante los intentos de “debilitar la justicia penal internacional y poner en peligro los avances logrados” desde los juicios de Nuremberg contra la cúpula de la Alemania nazi tras la Segunda Guerra Mundial, considerados el origen del Derecho Penal Internacional contemporáneo.

La coincidencia ha querido que Pillay se encontrara este viernes en la sede del histórico tribunal de Nuremberg, desde donde ha leído un comunicado de agradecimiento. “Quisiera dedicar este premio a todas las víctimas supervivientes de crímenes internacionales, así como a los profesionales y defensores de la justicia internacional, cuya compasión y valentía siguen garantizando que la impunidad no sea tolerada”, ha indicado.

Frente a las embestidas contra la justicia internacional, ha alertado del peligro de regresar a un escenario “en el que sea el poder, y no la ley, el que determine qué sufrimiento importa”. “Este premio representa mi firme convicción de que debemos permanecer unidos en defensa del Estado de derecho y de unos tribunales independientes y de un orden jurídico internacional basado en principios, y no en la aplicación selectiva de la justicia”, ha enfatizado.

En su declaración, Pillay ha remarcado que el entramado jurídico internacional es “condición indispensable para un mundo en paz” y ha explicado que, a lo largo de su extensa trayectoria, ha mantenido el propósito de “promover y proteger la dignidad igualitaria de todos los seres humanos, así como los derechos de las mujeres y los niños”.

De este modo, ha apelado a no abandonar la “promesa” recogida en la Carta de las Naciones Unidas de preservar a las futuras generaciones del “flagelo de la guerra”. “Esa es la promesa que debemos a todas las víctimas y supervivientes de crímenes internacionales, a nuestros hijos y a quienes heredarán el mundo del mañana”, ha remachado.

Nacida en Sudáfrica en 1941, la reconocida jurista internacional sucede a la opositora venezolana María Corina Machado, distinguida en 2024 por su “incansable esfuerzo” para promover los derechos y libertades en Venezuela y favorecer una transición “justa y pacífica” de “la dictadura a la democracia”.

El Instituto Noruego recibió este año más de 280 nominaciones, de las que 208 correspondían a personas y 79 a organizaciones. Las candidaturas se mantienen en secreto y los nombres solo se desvelan 50 años después de la concesión del premio.