Más de una decena de vuelos que operaban entre distintos aeropuertos europeos han recibido en las últimas horas diversas amenazas de bomba. Entre ellos figuran tres trayectos que partían del Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas o tenían a la capital española como destino, lo que ha obligado a desviar tres aeronaves.
A primera hora del día, un vuelo que cubría la ruta entre Irlanda e Italia tuvo que ser conducido a una base aérea en el norte de Francia, según confirmaron a Europa Press tanto la oficina del primer ministro francés, Sébastien Lecornu, como la aerolínea Aer Lingus, responsable de la operación.
En las horas siguientes se han visto afectados tres vuelos de la compañía irlandesa Ryanair con destino a la capital de Bulgaria, Sofía, uno de ellos procedente de Madrid, tal y como ha informado el Ministerio del Interior búlgaro, según recoge el portal de noticias Novinite. La aerolínea no ha emitido por ahora comentarios públicos sobre lo sucedido.
El Ministerio de Defensa de Bulgaria ha indicado en un comunicado que se desplegaron cazas de la Fuerza Aérea para acompañar a estos aviones después de recibir "amenazas de bomba", y ha detallado que dos de los aparatos tomaron tierra en Sofía, mientras que el tercero fue redirigido al aeropuerto de Plovdiv.
También se han visto implicados dos vuelos de Iberia que cubrían rutas hacia Madrid desde las ciudades italianas de Milán y Roma, según ha explicado la compañía a Europa Press. La aerolínea ha señalado que "dos de sus aviones han recibido amenaza de explosivos esta mañana que ha resultado ser falsas alarmas".
En este sentido, Iberia ha precisado que "los avisos se enviaron al aeropuerto de Madrid Barajas y se comunicaron a los comandantes de ambos vuelos que procedieron a aterrizar en Madrid con total normalidad entorno a las 10.00 horas", al tiempo que ha remarcado que "el desembarque de los pasajeros se ha realizado sin incidentes, siguiendo los protocolos de seguridad establecidos".
Otro episodio en Barajas ha afectado a un avión de Air Europa con destino a París, cuyo despegue se canceló en el último momento cuando ya se encontraba rodando por la pista, según ha indicado un portavoz de la compañía a Europa Press. El desalojo de los ocupantes se llevó a cabo sin incidentes.
En cuanto a otras conexiones, un portavoz de LOT Polish Airlines ha indicado a Europa Press que dos vuelos de la aerolínea, que partían de Varsovia hacia París y Bruselas, respectivamente, recibieron "potenciales amenazas de seguridad", lo que motivó la activación "inmediata" de las "medidas de seguridad apropiadas, según los procedimientos establecidos".
Respecto al vuelo LO331 con destino París, el portavoz ha detallado que "la aeronave fue detenida durante el rodaje y dirigida a una posición de estacionamiento designada". "Tanto el aparato como todo el equipaje fueron sometidos a una inspección de seguridad por parte de las autoridades competentes", ha añadido, antes de precisar que "no se halló ningún objeto peligroso" y que "el vuelo continuará tras realizarse un cambio de aeronave".
En el caso del vuelo LO235 a Bruselas, se practicaron "controles de seguridad a bordo" por parte de la tripulación, que concluyeron sin localizar "objetos sospechosos". "El aparato aterrizó en el Aeropuerto de Bruselas, donde las autoridades relevantes llevaron a cabo una inspección de seguridad adicional. Esta inspección también confirmó que no se encontraron objetos peligrosos o sospechosos", ha remachado.
Una portavoz del aeropuerto de Bruselas ha confirmado a Europa Press la existencia de un "informe sospechoso" relativo a este vuelo y ha indicado que la investigación está en manos de la Policía. "A raíz de su investigación, no se han requerido medidas adicionales para este vuelo. El aparato aterrizó de forma segura y ya ha vuelto a despegar", ha señalado.
Amenazas similares en Wizz Air y Finnair
La aerolínea húngara Wizz Air ha informado en un comunicado remitido a Europa Press de que uno de sus vuelos entre Milán y Varsovia tuvo que desviarse a Viena debido a "una amenaza de bomba durante el vuelo". "El desvío se llevó a cabo de acuerdo con los protocolos y procedimientos de seguridad establecidos, dando la máxima prioridad a la seguridad de los pasajeros y la tripulación", ha indicado la compañía.
La nota subraya que "este incidente se produce en medio de una serie de amenazas de bomba similares que han afectado a varias aerolíneas de toda Europa en los últimos días. Wizz Air no es la única aerolínea afectada, ya que otras compañías también han recibido amenazas que han dado lugar a desvíos de vuelos y controles de seguridad".
En este contexto, la aerolínea ha recalcado que "está cooperando plenamente con las autoridades competentes y está tomando todas las medidas necesarias para garantizar la seguridad de todas las personas a bordo" y que "la seguridad de nuestros pasajeros y de nuestra tripulación sigue siendo nuestra máxima prioridad".
Entre los vuelos afectados se encuentran igualmente dos trayectos de la compañía finlandesa Finnair entre Helsinki y las capitales de Italia y Austria, Roma y Viena, respectivamente —este último operado por Jettime—, que han recibido "amenazas de bomba que han resultado ser infundadas o falsas".
"Ambos vuelos aterrizaron sin incidentes en sus destinos y los pasajeros ya han desembarcado de las aeronaves", ha explicado un portavoz de Finnair a Europa Press, antes de añadir que las autoridades italianas "no han encontrado nada fuera de lo normal" en el avión que llegó a Roma —en el que viajaban 144 pasajeros y siete tripulantes—, que ya ha emprendido de nuevo su ruta de regreso a Helsinki.
Respecto al aparato que tomó tierra en Viena —con 177 pasajeros y seis tripulantes a bordo—, el portavoz ha indicado que los registros "están en marcha", aunque por el momento "no se han realizado hallazgos". "El avión debería volver al tráfico (aéreo) con normalidad una vez que concluya la inspección", ha apuntado.
"Contamos con un procedimiento claro que seguimos en este tipo de situaciones y, además, trabajamos en estrecha colaboración con las autoridades", ha recalcado. "Lamentablemente, el tráfico aéreo se ve a veces expuesto a amenazas; tal es el caso de lo ocurrido esta semana, cuando otras aerolíneas en Europa también se enfrentaron a falsas amenazas de bomba. Por lo general, estas amenazas carecen de fundamento", ha puntualizado.
"La seguridad en la aviación es nuestra máxima prioridad", ha insistido este portavoz de Finnair. "Nos tomamos muy en serio cualquier posible amenaza, evaluamos cada situación con detenimiento y colaboramos con las autoridades locales", ha concluido.
Por otro lado, la Policía de República Checa ha informado en redes sociales de que cuatro vuelos con destino a la capital del país, Praga, han recibido igualmente amenazas, aunque todos han aterrizado sin problemas y los artificieros no han hallado "nada sospechoso" en los aviones.
Estos incidentes se producen dos días después de que siete vuelos europeos registraran falsas amenazas de bomba, lo que obligó a las autoridades de España, Polonia, Italia y Bulgaria a activar diversos dispositivos de seguridad. En el caso de España, el aeropuerto de Murcia activó sus protocolos ante una alerta en un vuelo de Ryanair procedente de la ciudad británica de Mánchester.