Dos antiguos altos cargos vinculados al régimen sirio en la etapa de Bashar al Assad han sido sentenciados en Austria a ocho años de prisión por delitos de tortura y graves lesiones infligidas a alrededor de una veintena de civiles.
Se trata de uno de los primeros procesos judiciales en Europa contra exresponsables sirios por la represión durante el mandato de Al Assad, quien huyó a Rusia a comienzos de diciembre de 2024 tras la ofensiva de grupos yihadistas y rebeldes liderados por Hayat Tahrir al Sham (HTS). Según el fallo, los procesados han sido declarados culpables de “numerosos cargos de lesiones corporales graves, así como de coacción agravada, tortura y coacción sexual” y “lesiones corporales agravadas, coacción agravada y coacción sexual”, respectivamente.
La resolución judicial subraya que ambos eran “portadores del sistema” y actuaban como “pilares del régimen policial y de Inteligencia” de Al Assad, en el contexto de un aparato estatal que torturaba “de forma sistemática”. El tribunal descarta que los exmandos pudieran ignorar los abusos y las torturas cometidas contra miembros de la oposición.
El tribunal de Viena recalca que, como “garantes de la custodia” de los detenidos, los dos ex altos cargos tenían la obligación de proteger a los prisioneros y de impedir cualquier uso de la violencia contra ellos. Los condenados ocupaban los puestos de exjefe de un departamento del servicio secreto sirio y de exjefe de la policía criminal.
La Fiscalía austriaca reprochó a los acusados su actitud durante la vista oral en Viena, denunciando que intentaron presentarse como simples piezas subordinadas dentro de la maquinaria represiva de Damasco, sin capacidad real de decisión.