El Gobierno de Austria ha anunciado este viernes la existencia de “noticias alentadoras” sobre la eventual excarcelación de una ciudadana austriaca secuestrada en Níger en enero de 2025. Estas gestiones se desarrollan en paralelo a la “fuerte movilización” de las autoridades suizas para lograr la liberación de una mujer de nacionalidad suiza raptada en el mismo país africano unos meses después.
“Hay noticias alentadoras sobre la situación de la austriaca Eva G., secuestrada en Níger en enero de 2025”, ha indicado un portavoz del Ministerio de Exteriores de Austria en declaraciones concedidas a Europa Press, antes de agregar que el “complejo y altamente sensible” proceso de liberación y entrega “aún no ha concluido con éxito”.
Al mismo tiempo, un portavoz del Ministerio de Exteriores de Suiza ha manifestado a Europa Press que Berna “tiene constancia de informaciones sobre la liberación de la rehén suiza secuestrada en Níger en abril de 2025”, aunque ha subrayado que las tareas de comprobación “están en marcha”.
“El Ministerio de Exteriores está fuertemente movilizado, en colaboración con otras autoridades federales, para lograr la liberación de la víctima de este secuestro”, ha explicado.
Los mensajes procedentes de Viena y Berna se producen después de que varios medios locales informaran de que ambas rehenes, la austriaca Eva Gretzmacher y la suiza Claudia Abbt, habrían sido puestas en libertad. Sin embargo, por ahora no existe confirmación oficial y se desconoce el lugar en el que se encontrarían.
Gretzmacher, de 75 años, fue capturada el 11 de enero de 2025 en la ciudad de Agadez. Por su parte, Abbt, de 67 años y nacida en Líbano, fue secuestrada el 13 de abril de ese mismo año en esta misma localidad. Ambos raptos fueron atribuidos al grupo yihadista Estado Islámico en el Sahel, que reivindicó su autoría y posteriormente habría exigido el pago de rescates.
Níger, gobernado por una junta militar tras el golpe de Estado de julio de 2023, afronta —al igual que otros Estados del Sahel como Burkina Faso y Malí— un repunte de la violencia perpetrada por las ramas regionales de Al Qaeda y Estado Islámico. Esta escalada ha provocado miles de muertos y ha forzado el desplazamiento de millones de personas a lo largo de la última década.