El ministro de Asuntos Exteriores de Chile, Francisco Pérez Mackenna, afirmó este miércoles que el país no requiere el “apoyo de nadie para defender su soberanía” en contestación al embajador de Estados Unidos en Santiago, Brandon Judd. El diplomático estadounidense había supeditado el respaldo de Washington sobre el Estrecho de Magallanes al “trabajo conjunto”, en plena controversia abierta desde Argentina en agosto sobre el control de esta vía marítima, después de que militares argentinos relacionaran la zona austral con la soberanía argentina.
Durante su intervención en el evento anual del Día del Comercio Global, Judd señaló que si Chile pretende “los recursos estadounidenses para combatir el crimen organizado” y “un país que ayude a proteger su derecho en el Estrecho de Magallanes”, deberá “trabajar en los temas que son importantes para Washington”, según informó el diario chileno ‘La Tercera’.
Estas palabras generaron malestar en Pérez Mackenna, que en su comparecencia ante el Congreso subrayó que el Estrecho de Magallanes “fue, es y será siempre chileno” y reiteró que Chile puede “defender su soberanía por ellos mismos” sin “necesitar el apoyo de nadie”.
El jefe de la diplomacia chilena adelantó además que tendrá que “evaluar” si adoptará alguna medida o cursará una llamada de atención al embajador estadounidense, señalando que “no descarta nada hasta que no termine la evaluación”.
Aun así, quiso dejar claro que “las relaciones con Estados Unidos son históricas, siempre han sido buenas y eso no va a cambiar con esto”.
En paralelo, el ministro de Defensa, Fernando Barros, también ante el Congreso, ratificó este miércoles haber verificado la presencia e infraestructura chilena a lo largo de todo el Estrecho de Magallanes, insistiendo en que se trata íntegramente de “soberanía chilena”, en respuesta a los militares argentinos que habían puesto en duda el dominio chileno en la zona.