El Ejecutivo colombiano presidido por Abelardo De La Espriella ha dejado sin efecto este viernes una resolución del Consejo Nacional de Estupefacientes aprobada en 2015 que prohibía la aspersión con glifosato, un herbicida de alta potencia, sobre los cultivos ilícitos.
El decreto firmado por la Presidencia, citado por el diario ‘El Tiempo’, precisa que esta decisión “no implica la reanudación automática” de la aspersión ni supone autorizar de inmediato su uso mediante aeronaves tripuladas, ya que la Corte Constitucional fijó una serie de requisitos previos para permitir su aplicación en zonas de narcocultivos.
Entre esas condiciones figura que la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales diseñe un plan de manejo ambiental específico y que se lleve a cabo un proceso de consulta con las comunidades potencialmente afectadas por esta estrategia, además de obtener el aval del Instituto Nacional de Salud.
El fallo del Constitucional establece igualmente que debe existir una regulación emitida por un organismo independiente; un seguimiento permanente de los riesgos asociados; una investigación científica “con garantías de rigor e imparcialidad” y “evidencia objetiva y concluyente que demuestre ausencia de daño para la salud y el medio ambiente”.
Colombia suspendió en 2015 el uso de esta sustancia para fumigar de forma masiva los cultivos ilegales ante las dudas sobre sus posibles efectos en la salud. La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), adscrita a la Organización Mundial de la Salud (OMS), concluyó entonces que hay “evidencia limitada” de que el glifosato pueda resultar cancerígeno para los seres humanos.
De la Espriella destacó recientemente que, en los primeros 15 días de su mandato, iniciado el pasado 7 de agosto, las autoridades decomisaron más de doce toneladas de cocaína y once de marihuana. “La droga es el peor cáncer de Colombia. Y al cáncer no se le contempla: se le extirpa”, afirmó en sus redes sociales.