El portavoz de la Cámara de Representantes de Libia, Abdulá Blehiq, perteneciente al Gobierno de Estabilidad Nacional (GNE) —no reconocido por la comunidad internacional y con sede en la mitad oriental del país— informó este martes de la destitución de Aguila Salé como presidente de la Cámara, cargo que ocupaba desde hacía doce años, y comunicó la designación del diputado por Tobruk, Salehín Abdulnabi al Obeidi, como nuevo máximo responsable del órgano legislativo.
La sesión en la que se procedió a la elección del nuevo presidente del Parlamento estuvo dirigida por el segundo vicepresidente, Misba Duma, y contó con la presencia de más de 100 parlamentarios. El encuentro se desarrolló en un clima de controversia por las dudas sobre la validez jurídica de la convocatoria y sobre si la sesión había sido llamada conforme a los procedimientos establecidos, según detalla el diario libio “The Libya Observer”.
El lunes, el propio portavoz de la Cámara había señalado que los diputados aprobaron, con 98 votos a favor de los 102 presentes, un mandato parlamentario para la presidencia de la Cámara en una reunión celebrada en Bengasi. No obstante, Aqila Saleh sostuvo que la sesión del lunes no era oficial y “carecía de validez legal”.
Libia vive desde hace años una estructura de poder dividida, originada tras el derrocamiento y ejecución de Muamar Gadai en octubre de 2011 en el contexto de la guerra civil y agravada por el aplazamiento de las elecciones previstas para 2021. En la actualidad coexisten unas autoridades paralelas asentadas en el este, respaldadas por el clan Haftar, y un gobierno reconocido internacionalmente con sede en Trípoli, mientras los distintos intentos de diálogo para reunificar las instituciones del país no han conseguido hasta ahora recomponer la administración libia.