La misión de Estados Unidos ante la Organización de Estados Americanos (OEA) ha planteado este miércoles la necesidad de “ir más allá” de los simples pronunciamientos y coordinar una respuesta conjunta frente “al asalto de la dictadura” que, según denuncia, ejerce el matrimonio formado por Daniel Ortega y Rosario Murillo “a las libertades del pueblo nicaragüense”.
Washington ha remarcado que “Las palabras solas no han funcionado. La acción llega tarde”, en alusión al giro autoritario del tándem Ortega-Murillo, que actúa de hecho como una copresidencia. Esa deriva queda reflejada, subraya, en la reforma constitucional con la que buscan dejar fuera de juego a la oposición y perpetuarse en el poder.
Estados Unidos ha acusado al matrimonio presidencial de que “Murillo y Ortega están reescribiendo la constitución de Nicaragua, de nuevo, para extender su mandato y excluir a amplios sectores de nicaragüenses de la vida política. Esto no es reforma, es autoritarismo. Las naciones de nuestro hemisferio deben tomar medidas para abordar esto”, una iniciativa que ya cuenta con el apoyo de Argentina, Costa Rica, Panamá y Paraguay.
En esa misma línea, Washington ha advertido que “Cualquier plebiscito que carezca de elecciones multipartidistas no es democrático” y ha planteado que los ministros de Exteriores de la OEA celebren una reunión específica para definir una reacción frente “la amenaza que representa la dictadura de Murillo-Ortega para la paz y la seguridad regionales”.
El responsable de la Oficina para Asuntos del Hemisferio Occidental, Michael Kozak, ha recalcado que “Estados Unidos no puede seguir actuando solo contra la amenaza” que representan Ortega y Murillo, a quienes acusa de haberse transformado “en aquello contra lo que lucharon en un principio: una dictadura cruel”.
Hace unas semanas, Murillo avisó de que “no volverá a haber elecciones” en Nicaragua, país que gobierna junto a Ortega desde 2007, y sostuvo que se trabajará con “las asambleas nacionales y las organizaciones correspondientes” para impedir que los “golpistas” y los “vendepatrias” puedan acceder al poder.