El Parlamento de Portugal ha dado este viernes su visto bueno a un proyecto de ley promovido por el partido ultraderechista Chega para prohibir el uso del burka, la vestimenta islámica que cubre íntegramente el cuerpo de la mujer. La iniciativa ha salido adelante gracias al respaldo de la coalición conservadora encabezada por el primer ministro, Luís Montenegro.
“La propuesta de Chega ha sido aprobada. Se acabaron los burkas en Portugal. Quien odie nuestra cultura puede regresar a su país”, ha manifestado el líder de la formación ultraderechista, André Ventura, en un mensaje difundido en redes sociales.
La normativa aún debe ser promulgada por el presidente, António José Seguro, que dispone de la opción de vetarla o remitirla al Tribunal Constitucional para que se pronuncie sobre su adecuación a la Carta Magna. En junio de este mismo año, Seguro frenó otra ley que pretendía impedir la exhibición de banderas LGBT, climáticas y de otras causas en edificios públicos.
El texto sobre el burka ya había superado el trámite en comisión en octubre de 2025, pero quedó bloqueado durante meses por las diferencias entre Chega y el Partido Social Demócrata (PSD), de centroderecha. Mientras Chega ponía el foco en el componente religioso, el PSD defendía una regulación centrada en los riesgos de seguridad asociados a ocultar el rostro en espacios públicos.
En junio, el PSD registró una propuesta legislativa similar y, tras semanas de negociación, ambas formaciones alcanzaron un pacto después de que Chega introdujera enmiendas a su propio proyecto, minimizando la dimensión religiosa para esquivar una posible inconstitucionalidad, según ha informado la agencia de noticias Lusa.
Entre las modificaciones, Chega optó por cambiar la denominación de la ley para subrayar motivos de “seguridad y orden público”, y renunció a la previsión inicial de penas de prisión de hasta tres años por ocultación forzada del rostro. En su lugar, el texto plantea una multa inferior a 700 euros en casos de negligencia y de hasta 3.000 euros cuando exista dolo.