El Tribunal Supremo de Estados Unidos ha confirmado este martes la validez de las leyes estatales que impiden a los deportistas transgénero competir en categorías femeninas, una resolución que podría extenderse a cerca de una treintena de estados del país.
“De conformidad con el Título IX y la Cláusula de Igualdad de Protección, sostenemos que los estados pueden mantener los deportes femeninos y juveniles reservados a las mujeres biológicas. Pueden determinar la elegibilidad para participar en dichos deportes basándose en el sexo biológico”, señala el texto aprobado por el alto tribunal.
El documento añade que “Ni la Constitución ni el Título IX exigen una reforma radical de los deportes femeninos y juveniles en todo Estados Unidos”, en una decisión adoptada por seis votos a favor y tres en contra.
Según la cadena NBC News, el pronunciamiento podría incidir en unos 27 estados que en los últimos años han sacado adelante normativas en la misma línea. No obstante, el fallo se refiere específicamente a los casos de Virginia Occidental e Idaho, planteados tras los recursos presentados por dos jóvenes transgénero contra sus respectivas leyes.
En 2021, Virginia Occidental aprobó una norma que fija que el género “se basa exclusivamente en la biología reproductiva y la genética del individuo al nacer”, mientras que un año antes Idaho había incorporado a su legislación que los deportes “destinados para mujeres, chicas o niñas no deben estar abiertos a estudiantes del sexo masculino”.
Ya en el ámbito federal, el presidente estadounidense, Donald Trump, rubricó a comienzos de su segundo mandato, en 2025, una orden ejecutiva que veta a los centros educativos que reciben financiación federal permitir que niñas y mujeres transgénero formen parte de equipos deportivos acordes con su identidad de género.