El Tribunal Penal Internacional (TPI) ha determinado que el expresidente filipino Rodrigo Duterte no presenta ninguna limitación física ni mental que le impida sentarse en el banquillo por crímenes contra la humanidad. Así lo ha hecho público este jueves la corte, al difundir la resolución adoptada a finales del mes pasado, en la que se avala el comienzo de las vistas orales previsto para el próximo 30 de noviembre.
El exmandatario, de 81 años, será procesado por su durísima ofensiva contra el narcotráfico, en la que se le atribuye el despliegue de "escuadrones de la muerte" durante el año 2016, responsables del asesinato de más de 1.600 personas.
La comisión de especialistas del TPI ha determinado "por unanimidad" que Duterte "tiene la capacidad de comprender los cargos, comprender el propósito y las consecuencias del proceso, seguir el curso del proceso, incluida la naturaleza y las implicaciones de declararse culpable, comprender las pruebas e instruir a su abogado en la preparación y conducción de su defensa".
La defensa de Duterte lleva meses intentando que el exdirigente quede exento del proceso alegando incapacidad derivada de su edad avanzada. Frente a ello, el TPI subraya que "ha tomado todas las medidas necesarias para facilitar la participación del acusado", lo que apunta a que Duterte terminará compareciendo ante los jueces.
En cualquier caso, la sala del TPI ha ordenado que el estado de salud de Duterte sea supervisado de forma constante y que, si "se den cambios en el estado de salud" del expresidente, el tribunal reciba de inmediato la información pertinente para activar los protocolos adecuados.