Emiratos Árabes Unidos ha reclamado este lunes soluciones “realistas” a la crisis en el golfo Pérsico, subrayando que la situación de “ni guerra ni paz no es sostenible” y advirtiendo de que el memorando de entendimiento alcanzado entre Washington y Teherán “no logró trazar un mapa de ruta práctico y aceptable” para resolver el conflicto.
Tras el último intercambio de ataques militares entre el Ejército estadounidense y la Guardia Revolucionaria de Irán en el estrecho de Ormuz, el asesor presidencial emiratí Anwar Gargash ha insistido en la necesidad de rebajar la tensión y poner fin a la inestabilidad que sacude la zona.
“La situación de ni guerra ni paz no puede ser una solución sostenible, al igual que la política de atacar a los países del golfo Árabe --en referencia al golfo Pérsico-- y a Jordania ha demostrado su fracaso”, ha señalado el exministro de Exteriores emiratí, que ocupó la cartera entre 2008 y 2021.
En esta línea, Gargash ha defendido que “lo que se necesita hoy son soluciones políticas realistas y sostenibles que aborden las dimensiones políticas y económicas de la crisis, comenzando por superar la escalada y el retorno de la navegación en el estrecho de Ormuz a su normalidad”.
El asesor ha remarcado igualmente que hace falta un enfoque “más realista” que deje atrás el memorando de entendimiento firmado entre Estados Unidos e Irán el pasado junio y que, según ha recalcado, “no logró trazar un mapa de ruta práctico y aceptable” para una salida a la crisis.
En paralelo, la Guardia Revolucionaria ha reivindicado en las últimas horas ataques contra Jordania y Emiratos Árabes Unidos en represalia por los recientes bombardeos de Estados Unidos contra la isla de Larak. Por su parte, Abú Dabi ha confirmado que sus fuerzas “respondieron a un dron detectado sobre las aguas territoriales del país cuando se acercaba desde Irán”, al tiempo que ha desmentido que se produjera impacto de misiles en la base de Al Minhad.