Los vuelos especiales de repatriación destinados a devolver a su país a los ciudadanos israelíes que se encuentran en Dubái han quedado paralizados después de que Emiratos Árabes Unidos retirara a los aviones de aerolíneas israelíes la autorización para aterrizar en su territorio.
Como consecuencia directa de esta decisión, miles de viajeros israelíes permanecen varados en Dubái tras el incidente registrado la semana pasada en un vuelo de Flydubai, un presunto “ataque terrorista” perpetrado por el copiloto del avión que obligó al vuelo FZ1073 a efectuar un aterrizaje de emergencia.
La aeronave terminó tomando tierra en Arabia Saudí con sus 174 pasajeros y una tripulación compuesta por ocho personas. Todos ellos recibieron la “atención necesaria”, y pudieron proseguir su trayecto hacia Tel Aviv, salvo el capitán y el copiloto, que fueron ingresados en un hospital de la ciudad saudí de Tabuk.
La compañía israelí Arkia “ha contactado con todas las partes pertinentes para recuperar la autorización y operar los vuelos”, según ha señalado en un comunicado difundido a los medios.
“Lamentablemente, estos esfuerzos no han tenido éxito hasta el momento, por lo que nos vemos obligados a cancelar los vuelos”, ha añadido la aerolínea en la misma nota.
Los primeros aviones israelíes procedentes de Dubái empezaron a aterrizar a última hora del viernes en el aeropuerto de Ben Gurión, en Israel. Hasta la fecha han podido regresar casi 7.500 pasajeros israelíes, de acuerdo con los datos facilitados ayer por el Ministerio de Transportes israelí.