La Justicia de Estados Unidos ha presentado este jueves nuevos cargos por conspiración para cometer torturas contra el expresidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, a quienes acusa de haber autorizado y supervisado actuaciones violentas contra personas detenidas durante su etapa al frente del Gobierno de Venezuela. La acusación se incorpora al procedimiento que ambos afrontan ante un tribunal federal de Nueva York por presuntos delitos relacionados con el narcotráfico y las armas.
El nuevo escrito de acusación atribuye a Maduro y Flores una supuesta estrategia de represión destinada a mantener el control político mediante detenciones arbitrarias, amenazas y malos tratos contra opositores y otras personas consideradas una amenaza para el Ejecutivo. Entre las prácticas denunciadas figuran descargas eléctricas, golpes, asfixia y amenazas contra familiares de los detenidos, según la información publicada por Associated Press sobre la acusación judicial.
La acusación recoge presuntas torturas cometidas en 2013 y 2022
Entre los episodios que recoge la Fiscalía estadounidense figura la detención, en 2013, de un militar venezolano sospechoso de preparar un golpe de Estado. Según el escrito, Maduro habría ordenado su arresto y agentes de la Dirección General de Contrainteligencia Militar lo sometieron posteriormente a interrogatorios durante los que recibió unas veinte descargas eléctricas y permaneció suspendido de manos y pies durante varios minutos.
La acusación también incorpora el caso de un ciudadano estadounidense detenido en 2022 cuando entraba en Venezuela, al que las autoridades venezolanas atribuyeron una supuesta conspiración para asesinar a Maduro. Los fiscales sostienen que fue golpeado y recibió descargas eléctricas en distintas partes del cuerpo, incluidos los genitales, mientras permanecía bajo custodia de los servicios de contrainteligencia.
El documento judicial atribuye al antiguo mandatario la autorización de determinadas prácticas de tortura y recoge que habría amenazado personalmente con matar al hijo de uno de los detenidos como forma de intimidación psicológica. Estas acusaciones forman parte de la investigación de la Fiscalía y deberán ser examinadas durante el procedimiento judicial, sin que exista por ahora una condena por los nuevos cargos.
Nuevos cargos en el proceso por narcotráfico
Maduro y Flores permanecen encarcelados en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn desde enero, después de que las fuerzas estadounidenses los capturaran el día 3 de ese mes durante una operación militar en Caracas y los trasladaran a Nueva York.
Ambos ya afrontaban acusaciones relacionadas con una presunta conspiración para introducir cocaína en Estados Unidos, mientras que Maduro también está procesado por narcoterrorismo. Los dos se han declarado inocentes de los cargos anteriores y sus abogados han cuestionado la legalidad del procedimiento, incluida la posibilidad de que les corresponda inmunidad por los cargos que ocuparon en Venezuela.
El juicio está previsto para el 1 de junio de 2027. La nueva imputación amplía el alcance del proceso, que hasta ahora se había centrado principalmente en las presuntas actividades de narcotráfico y en las acusaciones relacionadas con armas.
Cilia Flores solicita el arresto domiciliario por motivos de salud
La presentación de los nuevos cargos coincide con una audiencia prevista este jueves para estudiar la solicitud de libertad provisional de Cilia Flores, de 69 años, cuyos abogados reclaman que pueda permanecer bajo arresto domiciliario en Nueva York mientras espera el juicio.
La defensa sostiene que Flores padece problemas cardíacos que requieren atención médica y ha propuesto su traslado a una residencia con vigilancia privada permanente. La Fiscalía se opone a su excarcelación al considerar que existe riesgo de fuga y de posibles presiones sobre testigos, además de defender que la acusada ha recibido asistencia médica durante su estancia en prisión.