James Copenhaver, uno de los asistentes que resultó herido en el intento de asesinato contra el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante un mitin de campaña en Pensilvania en 2024, meses antes de las elecciones presidenciales, ha fallecido este jueves, según han confirmado tanto su familia como el propio mandatario.
“Jim Copenhaver, un verdadero patriota estadounidense, ha fallecido. Es una pérdida tremenda”, ha dicho Trump en un mensaje en redes sociales. “Hace más de dos años, un tirador loco intentó hace más de dos años en Butler, Pensilvania, silenciar nuestro Movimiento América Primero”, ha agregado.
El expresidente ha destacado que “Jim y otros muchos patriotas maravillosos que aman el país permanecieron unidos en defensa de los valores compartidos de libertad y justicia”. “Tras resultar herido mientras protegía a su familia, Jim mostró una tremenda valentía y siguó luchando, luchando, luchando, y manteniendo un espíritu positivo pese a las inimaginables dificultades”, ha apuntado.
“Su legado imborrable de amor y devoción perdurará para siempre. Nuestros corazones y oraciones están con la familia Copenhaver, especialmente con su increíble esposa, Marianne. ¡Que Dios los bendiga a todos!”, ha apostillado el inquilino de la Casa Blanca en su mensaje.
La familia de Copenhaver ha explicado que murió en un hospital a los 76 años y ha señalado que en sus últimos momentos estaba acompañado por sus seres queridos, según ha indicado el abogado Joseph Feldman. “La dedicación de James a este gran país fue una parte fundamental de su vida”, ha puntualizado en un comunicado recogido por la cadena estadounidense CNN.
Copenhaver fue alcanzado por los disparos el 13 de julio de 2024, cuando un atacante abrió fuego contra Trump, que fue evacuado del escenario con sangre en el rostro. En el mismo suceso murió Corey Comperatore, de 50 años y también asistente al mitin, mientras que Copenhaver tuvo que ser trasladado de urgencia al hospital.
El herido abandonó el centro médico dos semanas después y, cerca de un año más tarde, relató a la cadena KDKA-TV, filial de la CNN, que había sufrido lesiones en el tríceps y que aún conservaba una segunda bala en el cuerpo que le había causado daños en varios nervios, lo que hizo que necesitara usar un bastón para poder caminar.
Copenhaver, que finalmente ha fallecido en el Hospital West Penn de Allegheny, fue sometido a múltiples intervenciones quirúrgicas, entre ellas la resección de una parte del colon, y arrastraba secuelas renales y de otro tipo derivadas del tiroteo, en el que una tercera persona, identificada como David Dutch, también resultó herida, aunque de menor gravedad.