El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, ha puesto en valor este jueves el papel de Iberoamérica como "superpotencia cultural", subrayando que, apoyada en la lengua compartida, "es la fuerza" que mantiene unida a la comunidad iberoamericana.
Durante su intervención ante el plenario de la XXX Cumbre Iberoamericana celebrada en Madrid, el dirigente portugués ha descrito la cultura como "la fuerza que sostiene esta comunidad". "Vive en nuestras lenguas, historias, tradiciones y creencias. Nos da raíces y pertenencia", ha señalado, remarcando además que constituye "un derecho fundamental y el tejido de la familia humana".
En su alocución, Guterres ha remarcado que "Iberoamérica no es una superpotencia militar o económica pero es una superpotencia cultural", y ha puesto el acento en la herencia indígena, africana y europea de la región, forjada "entre encuentros y heridas". A su juicio, "esa diversidad enriquece cada nación: Amar lo propio no exige temer lo ajeno", y ha insistido en que la cultura es "inseparable de la dignidad de cada persona".
Frente a los ataques a este derecho, ha destacado que Iberoamérica "defiende la cultura como bien público mundial", lo que se traduce en la voluntad de "cuidar plazas, teatros, bibliotecas" y proteger "la libertad de los artistas". En este contexto, ha reclamado también una Inteligencia Artificial que incorpore todas las voces "sin que unas pocas empresas decidan" qué contenidos se ven, se leen o se escuchan. "Cuanto más capaces sean las máquinas, más necesitaremos lo que nos hace humanos", ha apuntado.
Según Guterres, "la cultura nos enseña a dudar, matizar, cuestionar, y ponernos en el lugar del otro", una idea que ha querido dejar como mensaje final en esta cumbre, en la que se ha despedido al recordar que su mandato al frente de Naciones Unidas concluirá a finales de este año.