Juzgado por matar a un hombre con un palo en Mañón (A Coruña): “Pido perdón, nunca fue mi intención”

Un vecino de Ortigueira juzgado por matar a un hombre con un palo en Mañón pide perdón mientras Fiscalía y acusaciones discrepan sobre homicidio o asesinato.

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Un residente de Ortigueira, procesado por la muerte de otro hombre al golpearle con un palo en el municipio coruñés de Mañón, ha solicitado “perdón” por lo ocurrido. “Nunca fue mi intención”, manifestó en la última jornada del juicio con Tribunal del Jurado en la Audiencia Provincial de A Coruña, tras fallecer la víctima poco después de la agresión.

La Fiscalía considera que los hechos encajan en un delito de homicidio y reclama 11 años de prisión. Las acusaciones particulares, que representan a los progenitores del fallecido, sostienen que se trata de un asesinato y piden 25 años de cárcel.

La defensa, en cambio, reclama la absolución y, de forma subsidiaria, entiende que, como máximo, se trataría de un delito de lesiones en concurso con homicidio imprudente, por el que solicita un total de nueve meses de prisión. Invoca la atenuante de confesión, la reparación del daño y las dilaciones indebidas.

Acusaciones rechazan la legítima defensa

En su informe final, el fiscal ha señalado que no aprecia “ninguna atenuante” en el comportamiento del acusado. “No hay legítima defensa, no hay miedo insuperable, ni reparación del daño ni confesión”, ha subrayado.

Ha recalcado que, durante el juicio, quedó “desacreditado por completo que la víctima fuera una persona conflictiva”. “Ni violenta ni agresiva ni dada a meterse en líos”, ha recordado.

También ha incidido en que el palo de eucalipto utilizado es un “objeto contundente con absoluta idoneidad para matar a una persona”. “Era un fallecimiento absolutamente inevitable”, ha remarcado.

Según el representante del Ministerio Público, “el golpe tiene que ser brutal, lo han dicho los forenses, para destrozarle el cerebro” y fue propinado “empleando energía, potencia y fuerza”. “No fue la tardanza en la asistencia sanitaria la causante de la muerte”, ha precisado, sino que “la muerte fue por el golpe”.

“El acusado nos dice una versión que no es cierta”, ha añadido, insistiendo en que “no intentó darle en el hombro, lo intentó golpear claramente de primeras en la cabeza”.

Debate sobre la intención de matar

La acusación particular que representa a la madre del fallecido sostiene que el procesado “sabía que podía matarlo y aún así lo golpeó de forma rápida y súbita”. A su juicio, “la opción que escogió fue golpearle de forma mortal, de manera sorpresiva y sin que tuviera opción ninguna de defensa”. “Lo mató como a un perro, como a un pobre animal al que atropellas con el coche”, ha concluido.

En términos similares, el abogado del padre de la víctima ha defendido que, “en base a las pruebas practicadas, estamos ante un asesinato con alevosía”. “La causa directa de la muerte fue la agresión que el acusado llevó a cabo”, ha recalcado.

Episodio “desgraciado”, según la defensa

Por su parte, la defensa ha invocado la presunción de inocencia del procesado. Ha defendido que “su versión en congruente y lógica” y ha descrito lo sucedido como “un episodio muy desgraciado que nos puede pasar a cualquiera de nosotros”.

El letrado ha incidido en que “no tenemos ningún motivo para no dar por válida la versión del acusado, si él se va del lugar, nadie lo podría relacionar con los hechos”. Ha asegurado que “todo lo que ha pasado le hace preveer que va a sufrir una agresión” y ha atribuido al fallecido “provocar esa situación de tensión en la que prácticamente todo es posible”.

Relato de los hechos

De acuerdo con el escrito de la Fiscalía, sobre las 14.30 horas del 26 de junio de 2020, el acusado estaba en el lugar de A Carreira, en Mañón, cuando la víctima pasó en coche por la carretera. En un momento dado se originó una discusión y el conductor bajó del vehículo.

Entonces, “procediendo el acusado a golpearle en la cabeza con un palo que había en el lugar, asumiendo las posibles consecuencias que dicha acción podría suponer para la integridad física”, expone el Ministerio Público. La víctima sufrió fracturas y hemorragias que acabaron causándole la muerte en julio de ese mismo año, cuando seguía ingresada.

Declaración del acusado

En su testimonio ante el jurado, el procesado afirmó que golpeó a la víctima “frente a frente” con la “intención de disuadirlo y darle en el hombro” después de recriminarle su forma de conducir. “Cogí miedo”, relató, al asegurar que el otro hombre se bajó del coche, fue hacia él y le dijo que le iba a “reventar la cabeza”.

El acusado explicó que se encontraba en la zona con su tío, que realizaba trabajos relacionados con la madera, cuando, al cabo de unos 15 minutos, llegó la víctima en un vehículo. “Vi un coche viniendo a gran velocidad en una zona con sucesión de curvas”, detalló, indicando que entró en una curva “atravesado”.

“Solo le dije que fuera despacio y le hice el gesto con las manos”, añadió. Pensó que el conductor se marchaba, “pero dio marcha atrás” y se bajó del coche.

Al observar que la víctima se llevaba la mano al bolsillo, el procesado dijo que cogió “una rama” para “disuadirlo”. Insistió, entre lágrimas, en que actuó sin intención de provocarle la muerte.