Irán traslada a EEUU ideas que podrían facilitar la reapertura de Ormuz si se cumplen sus condiciones

Irán plantea a EEUU ideas condicionadas para reabrir Ormuz mientras reclama avanzar desde el acuerdo de junio y frenar la ofensiva militar y económica.

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Bandera de Irán en la capital, Teherán Rouzbeh Fouladi / Zuma Press / Europa Press

Bandera de Irán en la capital, Teherán Rouzbeh Fouladi / Zuma Press / Europa Press

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Las autoridades iraníes han hecho llegar a Estados Unidos “algunas ideas” que “podrían propiciar” la reapertura del estrecho de Ormuz, condicionadas en todo caso a que Washington acepte y ejecute los requisitos fijados por Teherán. Estas propuestas se enmarcan en los contactos para intentar cerrar un entendimiento que ponga fin a la escalada en Oriente Próximo desencadenada por la ofensiva estadounidense-israelí contra el país.

Fuentes de la Embajada de Irán en Madrid han indicado a Europa Press que “se han presentado algunas ideas al respecto, especialmente por parte de los mediadores, que, si el agresor estadounidense las acepta y cumple con ellas, también podrían propiciar la reapertura del estrecho de Ormuz”. No obstante, han subrayado que “las condiciones son muy cambiantes”, de modo que “no se puede afirmar ni negar nada con precisión” sobre el contenido concreto del planteamiento ni sobre sus cláusulas.

Las mismas fuentes han reiterado que “el origen y la causa” de la tensión en este paso estratégico radican en la “agresión” de Estados Unidos e Israel. Han recordado que a la ofensiva militar conjunta, lanzada por sorpresa mientras seguían las conversaciones entre Washington y Teherán para un posible pacto nuclear, se suma el “bloqueo” naval estadounidense y la “guerra económica” contra Irán. “Por ello, es el cese de estas acciones agresivas lo que podría cambiar la situación”, han concluido.

Estas manifestaciones se producen después de que el ministro de Exteriores, Abbas Araqchi, se pronunciara en los márgenes de la 81.ª Asamblea General de Naciones Unidas sobre la propuesta iraní. Según explicó, si Washington la aceptara, podría desembocar en la reapertura del estrecho en un plazo de siete días. “Si se cumplen ciertas condiciones, el estrecho de Ormuz abriría al final del séptimo día, y las conversaciones (de paz) se retomarían entonces”, señaló. “En cuanto que acepten este plan, desde el siguiente día, el calendario puede arrancar y, tras siete días, el estrecho estará abierto”, indicó, de acuerdo con la cadena qatarí Al Jazeera.

Araqchi evitó ofrecer detalles públicos sobre el documento remitido a la Administración estadounidense, aunque precisó que se asemejaría al memorando de entendimiento sellado en junio entre Irán y Estados Unidos en Pakistán, país que actúa como mediador y que también participó en la firma en abril de un acuerdo de alto el fuego, posteriormente marcado por nuevos cruces de ataques.

Aquel entendimiento de junio preveía que Teherán autorizara el tránsito de buques por el estrecho sin cobrar tasas durante 60 días, periodo en el que debían desarrollarse las conversaciones de paz para intentar un acuerdo definitivo. El texto no detallaba qué ocurriría una vez superado ese plazo.

Pezeshkian reclama avanzar desde el acuerdo de junio

El presidente iraní, Masud Pezeshkian, se refirió también a este marco en una entrevista con la cadena estadounidense Fox News, emitida el jueves. En ella aseguró que el país “ya alcanzó un acuerdo” en junio con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. “Ese acuerdo fue firmado y, a partir del mismo, queremos avanzar”, afirmó, insistiendo en que “el marco fue acordado”.

El mandatario señaló que, antes de la ofensiva de Estados Unidos e Israel, el estrecho de Ormuz se mantenía completamente operativo y sin restricciones al tráfico marítimo. Según denunció, esa campaña militar dejó cientos de fallecidos, entre ellos el líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, muerto en los primeros bombardeos. “Nos atacaron. Asesinaron y causaron el martirio de nuestro querido líder supremo, a nuestros científicos, a nuestros comandantes militares y a miembros del Gobierno”, sostuvo Pezeshkian. A su juicio, “el problema es que Estados Unidos, en lugar de dialogar, entró bombardeando primero y bloqueando los caminos”. “Nosotros estamos preparados”, reiteró.

Pezeshkian subrayó asimismo que Teherán está dispuesto a reducir los niveles de enriquecimiento de uranio y a aceptar procesos de verificación internacionales, en coherencia con la posición expresada por Irán sobre un eventual entendimiento nuclear. Recalcó que el país no pretende dotarse de armamento atómico ni desarrolla un programa con ese objetivo, y apuntó que Irán está preparado para “diluir” el uranio enriquecido que posee. “No es un gran problema. Estamos dispuestos a someternos a procesos de verificación”, detalló.

El presidente negó también que Teherán busque atacar a ciudadanos estadounidenses. “No buscamos asesinar a estadounidenses, algo que está demostrado por los actos, por acciones demostradas. Estados Unidos buscó matar a iraníes”, denunció. “Lo que sabemos es que, si somos atacados, debemos defendernos”, agregó, remarcando que Irán “seguirán resistiendo” y “encontrando vías” para salir adelante pese a los “problemas económicos” y a la presión de Washington.

Pezeshkian rechazó el planteamiento de Trump sobre la posibilidad de posponer cualquier pacto hasta después de las elecciones de medio mandato de noviembre y consideró que no hay motivo para esperar. “Si el Gobierno estadounidense, dentro del marco legal internacional, quiere lograr un acuerdo, bien. Si no, antes o después de las elecciones, ¿qué diferencia hay para nosotros?”, se preguntó.

El dirigente insistió en que la voluntad de Teherán no es prolongar el conflicto. “Nosotros no queremos continuar (la guerra). Es Estados Unidos el que debe elegir si quiere acabar con esto o no”, afirmó. “Estamos decididos a defendernos. Nunca buscamos la guerra. No buscamos la guerra”, subrayó, antes de recalcar que, en su opinión, “los humanos no deben causar la muerte de otros humanos”. Atribuyó además la responsabilidad última de la crisis a la “instigación” de Israel, que, según dijo, “impuso esta guerra” en Oriente Próximo.