Naciones Unidas ha instado este domingo a las autoridades talibán a poner punto final a la prohibición de entrada de mujeres en sus complejos en Afganistán, una medida impuesta hace un año. El organismo ha reiterado además su inquietud por las “políticas discriminatorias” aplicadas contra mujeres y niñas desde el retorno de los fundamentalistas al poder en agosto de 2021.
“Mañana, 7 de septiembre, se cumple un año desde que se impidió a las mujeres afganas acceder a las instalaciones de la ONU en todo el país”, ha dicho Stéphane Dujarric, portavoz del secretario general del organismo António Guterres, al tiempo que ha recordado que “estas restricciones contravienen el Derecho Internacional”.
Dujarric ha subrayado que estas disposiciones “socavan la capacidad de la organización para cumplir su mandato y brindar asistencia vital y de otro tipo al pueblo afgano en un momento en que las necesidades siguen siendo elevadas”, en plena y prolongada crisis humanitaria que sufre el país.
“El acceso sin trabas de todo el personal de Naciones Unidas a sus lugares de trabajo es fundamental para cumplir nuestro mandato y para llegar a las personas vulnerables, especialmente a las mujeres y las niñas, y brindarles apoyo, de conformidad con sus prácticas culturales”, ha explicado el portavoz.
En la misma línea, ha defendido que “garantizar que las mujeres puedan prestar asistencia humanitaria y servicios esenciales a las mujeres y las niñas es crucial para una respuesta eficaz y basada en principios”, según un comunicado difundido por la Secretaría General de la ONU.
El organismo ha denunciado que las limitaciones impuestas a las afganas para impedirles “una participación total en la vida pública, la educación y muchas áreas laborales” constituyen “una violación de sus derechos fundamentales” y representan “un impedimento clave para el desarrollo económico, la estabilidad y la reintegración de Afganistán en la comunidad internacional”.
Por este motivo, Dujarric ha reiterado el llamamiento de Guterres a las autoridades instauradas por los talibán hace más de cinco años para que “retiren todas las restricciones impuestas a las mujeres y las niñas y a que defiendan su derecho a una participación plena, igualitaria y significativa en todos los aspectos de la sociedad afgana”.