La Comisión Europea ha comunicado este viernes la aprobación de una nueva dotación de 16 millones de euros en ayuda humanitaria para las personas afectadas por el conflicto en Birmania y para los refugiados rohingya instalados en Bangladesh, ante el empeoramiento de la crisis alimentaria y el incremento de los desplazamientos forzados por la violencia en el país asiático.
Tal y como ha detallado el Ejecutivo comunitario en una nota oficial, estos recursos adicionales se emplearán sobre todo en el suministro de alimentos, la atención sanitaria y el apoyo nutricional a “las comunidades más vulnerables”, en un escenario marcado por “el deterioro de las condiciones humanitarias” a raíz de “los enfrentamientos armados, las recientes inundaciones y el encarecimiento mundial de los combustibles”.
En el caso de Birmania, los fondos europeos se orientarán a reforzar la ayuda alimentaria, los servicios de salud y la nutrición para hacer frente “al agravamiento de la crisis alimentaria derivada del conflicto” y a los efectos previstos del fenómeno de “El Niño extremo”, así como al impacto del encarecimiento global de los combustibles y de las últimas inundaciones registradas en el país.
Mientras tanto, la asistencia destinada por la UE a Bangladesh dará prioridad a la seguridad alimentaria, la atención médica y otros servicios de protección dirigidos a los refugiados, que continúan dependiendo de la ayuda humanitaria para poder subsistir y cuya situación se deteriora por la presión añadida de la llegada constante de más personas procedentes de Birmania.
Esta nueva partida se añade a los más de 50 millones de euros ya movilizados en ayuda humanitaria para la crisis en Birmania y sus repercusiones en la región, en países como Tailandia, Malasia, Indonesia e India desde enero de 2026, según ha subrayado la Comisión en su comunicado. Se suma, además, a los más de 23 millones de euros asignados este año en ayuda humanitaria a Bangladesh.
Bruselas ha remarcado que Birmania continúa siendo uno de los países con “mayores crisis de desplazamiento del mundo”, con más de 4 millones de personas obligadas a dejar sus hogares dentro de sus fronteras. También ha destacado que en torno a 1,2 millones de refugiados en Bangladesh siguen viviendo “en condiciones precarias”.