El presidente de Francia, Emmanuel Macron, ha anunciado este viernes que convocará en las próximas semanas una reunión del G7 centrada en la crisis energética, en la que se estudiará una nueva liberación coordinada de reservas estratégicas de petróleo ante las perturbaciones que continúa sufriendo el suministro por el estrecho de Ormuz.
Francia, que ostenta este año la presidencia del G7, pretende utilizar la reunión para reforzar la coordinación entre las principales economías industrializadas y estudiar nuevas medidas para estabilizar los mercados energéticos. Entre las opciones planteadas por Macron está volver a recurrir a las reservas estratégicas coordinadas a través de la Agencia Internacional de la Energía (AIE).
El anuncio llega seis meses después de que la AIE autorizara una liberación coordinada de 400 millones de barriles para responder al impacto inicial del conflicto con Irán. El propio Macron recordó en marzo que aquella operación formó parte de una respuesta coordinada del G7 ante la escalada de los precios y los problemas de abastecimiento.
“Esta guerra Francia no la eligió”, ha señalado el mandatario francés, que ha insistido en que su país no participa en el conflicto entre Estados Unidos e Irán, pero sí está sufriendo sus consecuencias económicas.
Ormuz vuelve a poner bajo presión el suministro de petróleo
El principal motivo de preocupación para París es la situación en Ormuz, una de las arterias fundamentales del mercado energético mundial. El tráfico continúa muy por debajo de sus niveles habituales: este jueves solo atravesaron el estrecho cuatro buques de mercancías, frente a una media de 16 durante los diez días anteriores, según datos preliminares de Kpler recogidos por Reuters.
La situación se ha complicado además por las perturbaciones en otras rutas de Oriente Próximo. Los ataques contra el oleoducto saudí Este-Oeste han afectado a las exportaciones desde Yanbu, en el mar Rojo, mientras las tensiones con los hutíes de Yemen mantienen bajo presión el tránsito regional. Este viernes, el Brent cotizaba alrededor de los 104 dólares por barril, en un mercado condicionado por las dudas sobre la capacidad saudí y la evolución del conflicto.
Arabia Saudí está recurriendo, al mismo tiempo, a vías alternativas para mantener parte de sus exportaciones. Saudi Aramco prevé movilizar alrededor de 60 millones de barriles durante septiembre y octubre desde Ras Tanura mediante operaciones de transferencia frente a Omán, según fuentes comerciales citadas por Reuters.
La vulnerabilidad de estas rutas ya había llevado al G7 a comprometerse en junio a diversificar las vías de suministro energético y aumentar las reservas, precisamente para reducir la dependencia internacional del estrecho de Ormuz.
Macron abordará con Von der Leyen las reservas de gas
La preocupación francesa se extiende también al gas y a la preparación del próximo invierno. Macron ha anunciado que tiene previsto abordar este viernes con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, la situación de los almacenamientos europeos y las posibles medidas para contener los precios.
El presidente francés sostiene que Francia cuenta actualmente con los niveles de almacenamiento previstos y confía en poder completar las reservas necesarias para afrontar el invierno.
La energía se ha convertido también en un problema político interno para el Elíseo. Macron realizó el anuncio después de reunir a puerta cerrada a responsables de los principales partidos franceses y a candidatos a las elecciones presidenciales de 2027, en un encuentro dedicado a la situación geopolítica y a sus consecuencias sobre los precios de los carburantes.
Francia prepara un plan frente a las amenazas híbridas de Rusia
Macron ha aprovechado su comparecencia para lanzar otra advertencia, esta vez sobre Rusia. El presidente francés sostiene que Moscú ha intensificado durante las últimas semanas las acciones contra intereses europeos y considera que la naturaleza de las amenazas contra Europa “ha cambiado”.
Entre los episodios mencionados por el presidente figuran incidentes con drones, incursiones en espacios aéreos europeos y otras acciones que París enmarca dentro de las denominadas amenazas híbridas.
Ante este escenario, Macron ha encargado al Gobierno preparar un plan de protección de las infraestructuras críticas y de los puntos más vulnerables de la base industrial y tecnológica francesa, con especial atención a posibles ataques con drones y ciberataques.
“La intención detrás de estos ataques es intimidarnos y socavar los esfuerzos para apoyar a los ucranianos. La consecuencia será la contraria”, ha afirmado Macron, según la declaración difundida este viernes.