Marruecos y la frontera sur o cómo la inmigración se convierte en un instrumento de presión geopolítica

La crisis migratoria en Ceuta reactiva las sospechas sobre el uso de la frontera por Marruecos como instrumento de presión ante los acercamientos de España a Argelia y los cambios sobre el Sáhara

6 minutos

Imagen de archivo de la bandera de Marruecos. David Zorrakino - Europa Press

Imagen de archivo de la bandera de Marruecos. David Zorrakino - Europa Press

Añadir DEMÓCRATA en Google

Pregunta a FREN

Publicado

Última actualización

6 minutos

Más leídas

Miles de personas avanzando hacia Ceuta y una ciudad incapaz de absorber en cuestión de horas una llegada de semejante magnitud. Las imágenes vistas este jueves y viernes convierten la situación en la mayor crisis migratoria hasta el momento en España. El Gobierno ceutí cifra en 60.000 las personas que han logrado acceder a la ciudad autónoma de forma irregular. 

El fenómeno migratorio en España por la frontera sur no es solo un elemento de carácter social, sino también un instrumento en manos de Marruecos para presionar cuando determinadas decisiones se dan de bruces con sus intereses. Conviene subrayar que Rabat rechaza que exista una motivación política. La embajadora marroquí en España, Karima Benyaich, ha asegurado que la situación no complace a su país y ha defendido una inmigración legal, ordenada y segura.

También representantes marroquíes han atribuido el movimiento a rumores difundidos en redes sociales sobre una sentencia española y a la situación económica que atraviesan muchos jóvenes. Sin embargo, el precedente de 2021 impide analizar lo sucedido como un episodio exclusivamente migratorio.

Entonces, más de 8.000 personas accedieron a Ceuta en apenas 48 horas después de que España acogiera por razones médicas al líder del Frente Polisario, Brahim Ghali. Las fuerzas marroquíes relajaron el control fronterizo y la crisis fue interpretada desde España y desde las instituciones europeas como una represalia por una decisión que Rabat consideraba hostil. Algunas imágenes de jueves muestran a agentes marroquíes pasivos frente a la ola de personas que se dirigían hacia España.

La frontera como palanca diplomática

La instrumentalización de la inmigración es un fenómeno ampliamente extendido. Turquía ha amenazado en distintas ocasiones con facilitar la salida de refugiados hacia territorio comunitario para obtener respaldo económico o político, mientras que Bielorrusia fue acusada de trasladar migrantes hacia las fronteras de Polonia, Lituania y Letonia como respuesta a las sanciones europeas.

El mecanismo es siempre parecido. Un Estado situado en una ruta migratoria reduce los controles, facilita el movimiento de personas o deja actuar a las redes durante un periodo determinado, trasladando la presión humanitaria, política y social al país vecino. Los migrantes pasan a convertirse, sin haberlo decidido, en piezas de una disputa entre gobiernos.

La capacidad de Rabat para contener o facilitar los movimientos migratorios otorga a Marruecos una influencia considerable. España depende de su colaboración para vigilar las fronteras de Ceuta y Melilla, controlar las salidas por mar hacia Andalucía y Canarias y combatir las redes de tráfico. Esa cooperación puede producir resultados visibles cuando funciona, pero también convierte la frontera en un elemento sensible ante cualquier deterioro bilateral.

El precedente de Brahim Ghali

La crisis de mayo de 2021 dejó una de las imágenes más claras de esa dependencia. La entrada masiva comenzó después de conocerse que Brahim Ghali se encontraba hospitalizado en España. Marruecos consideró que Madrid había ocultado su llegada y exigió explicaciones.

En plena crisis, la entonces embajadora marroquí en España advirtió de que había actos que tenían “consecuencias”. Poco después, Rabat volvió a activar los controles fronterizos y la situación comenzó a normalizarse tras la intervención diplomática de España y de la Unión Europea. El Parlamento Europeo aprobó una resolución en la que rechazaba el uso por Marruecos de los controles fronterizos y de la migración, especialmente de menores, como forma de presión política.

La relación no quedó plenamente recompuesta hasta el giro español sobre el Sáhara Occidental. En 2022, el Gobierno de Pedro Sánchez respaldó el plan marroquí de autonomía como la propuesta “más seria, realista y creíble” para resolver el conflicto, una decisión que permitió recomponer los vínculos con Rabat, pero provocó una profunda crisis con Argelia, principal apoyo regional del Frente Polisario.

Argelia vuelve al tablero

Cuatro años después, España ha dado pasos para reconstruir precisamente la relación con Argel. El pasado 20 de julio, Pedro Sánchez viajó a la capital argelina y anunció junto al presidente Abdelmadjid Tebboune una nueva etapa bilateral, con una Reunión de Alto Nivel prevista para otoño y una cooperación reforzada en ámbitos como la energía, la seguridad, la economía y los flujos migratorios. Sánchez calificó a Argelia como un “socio estratégico” y recordó que es el principal proveedor de gas natural de España en 2026.

Ese acercamiento se produce en un momento de fuerte rivalidad entre Marruecos y Argelia. Ambos Estados compiten por el liderazgo político, económico y militar del Magreb y mantienen relaciones diplomáticas rotas desde 2021. El Sáhara Occidental constituye uno de los principales puntos de fricción: Rabat considera el territorio parte de Marruecos, mientras que Argelia respalda al Frente Polisario y defiende el derecho de autodeterminación.

La coincidencia temporal alimenta las sospechas: once días después del encuentro de Sánchez con Tebboune, la frontera ceutí volvió a quedar sometida a una presión extraordinaria.

El Sáhara vuelve a incomodar a Rabat

A la aproximación con Argelia se añade otro movimiento sensible para Marruecos. El 23 de julio, la Comisión de Justicia del Congreso aprobó el dictamen de una proposición de ley para facilitar la nacionalidad española a los saharauis nacidos en el territorio antes del final de la administración española. La iniciativa salió adelante con enmiendas apoyadas, entre otros, por el Grupo Socialista y quedó preparada para su votación en el Pleno.

Para Marruecos, cualquier decisión española que reconozca un vínculo singular con la población saharaui afecta a una cuestión que Rabat considera central para su soberanía.

La tramitación no supone que España haya revertido formalmente su posición favorable al plan de autonomía marroquí. Sin embargo, el avance de una norma que concede un tratamiento especial a miles de saharauis puede interpretarse en Rabat como un gesto contrario a sus intereses, especialmente cuando coincide con la recuperación de la relación hispano-argelina. Analistas citados por Reuters consideran que ambas decisiones pudieron contribuir al malestar marroquí.

Rumores, pobreza y oportunidad

La dimensión geopolítica no explica por sí sola lo ocurrido. Muchos jóvenes decidieron viajar hacia Ceuta después de ver en Instagram y otras plataformas vídeos de personas que habían conseguido cruzar.

A ello se sumó una interpretación falsa o incompleta de una reciente sentencia del Tribunal Supremo sobre las devoluciones de quienes son interceptados en el mar. La resolución no impide devolverlos, sino que obliga a seguir el procedimiento ordinario con sus garantías. Sin embargo, en las redes se extendió la idea de que quienes lograran entrar por vía marítima podrían permanecer en España.

También pesa la realidad económica. Una cuarta parte de los marroquíes de entre 15 y 24 años no estudia ni trabaja, según los datos oficiales citados por Reuters, y el malestar por la pobreza, los servicios públicos y la falta de oportunidades ha alimentado protestas en distintas zonas del país.

Es posible, por tanto, que confluyeran tres factores: una población joven dispuesta a aprovechar cualquier oportunidad, la difusión masiva de información engañosa y una vigilancia fronteriza insuficiente o deliberadamente relajada. Lo que continúa sin esclarecerse es si esa última circunstancia fue resultado del desbordamiento, de una jornada festiva o de una decisión política.

Una hipótesis, no un hecho probado

La mayor concentración de entradas coincidió con el Día del Trono, la principal celebración institucional de Marruecos, cuando buena parte de la Administración no trabajaba. Rabat presenta esa coincidencia como una explicación de la menor capacidad de respuesta y niega cualquier instrumentalización.

La prensa próxima a las autoridades marroquíes sostiene además que la crisis habría sido alentada para proyectar una imagen negativa del país durante el aniversario de la coronación de Mohamed VI.

La inmigración posee una capacidad de presión singular porque golpea simultáneamente varios frentes: desborda los recursos locales, provoca una crisis humanitaria, polariza el debate político, tensiona a la Unión Europea y obliga a Madrid a negociar con el mismo país del que depende para cerrar el paso.

En medio quedan Ceuta y sus vecinos, pero también las personas que cruzan. La cuestión no es únicamente qué ocurrió durante estas horas, sino qué margen conserva España para mantener una política autónoma hacia Argelia y el Sáhara sin que la frontera sur vuelva a convertirse en la primera línea de respuesta de Marruecos. 

Más claves, contexto y preguntas con FREN

CONTENIDO GENERADO CON IA

¿En qué estado parlamentario se encuentra la proposición de ley para facilitar la nacionalidad española a los saharauis nacidos antes del final de la administración española?

La proposición de ley para facilitar la nacionalidad española a los saharauis nacidos bajo la administración española está actualmente en una fase avanzada de tramitación en el Congreso: ya ha superado el periodo de enmiendas y se ha aprobado el informe de la ponencia, publicado el 17 de julio de 2026. La iniciativa, identificada como 122/000072, sigue en el Congreso (no ha ido aún al Senado) y debe pasar ahora por la aprobación del dictamen en Comisión y posteriormente por el Pleno, que además se ha reservado la votación final. La avocación al Pleno fue aprobada por unanimidad (347 votos a favor) en diciembre de 2025. A día de hoy, por tanto, la ley no está aprobada ni publicada en el BOE, pero se encuentra en una fase decisiva de su tramitación parlamentaria.

Datos básicos de la iniciativa en tramitación

La iniciativa más relevante y vigente es la “Proposición de Ley sobre concesión de nacionalidad española a las y los saharauis nacidos bajo la administración española”, presentada por el Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR en el Congreso de los Diputados, con número de expediente 122/000072.

  • Cámara de inicio: Congreso de los Diputados
  • Autoría: Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR
  • Número de expediente: 122/000072
  • Publicación y admisión a trámite: acuerdo de admisión y publicación en el Boletín Oficial de las Cortes Generales el 22/03/2024, según la publicación inicial.

En esa admisión, la Mesa del Congreso acordó admitir a trámite la proposición, trasladarla al Gobierno a los efectos del artículo 126 del Reglamento, y ordenar su publicación, lo que la situó en estado de “Pendiente (publicación de la iniciativa)”.

Estado parlamentario actual y últimas actuaciones

A partir de su admisión, la proposición de ley ha seguido el cauce ordinario de una iniciativa legislativa:

  • Cierre del plazo de enmiendas: el 4 de junio de 2025 se cerró el periodo de presentación de enmiendas, lo que permitió el paso al trabajo de ponencia.
  • Avocación por el Pleno: el 11 de diciembre de 2025 se votó la “Votación de la solicitud de avocación por el Pleno de la Cámara de la deliberación y votación final de la Proposición de Ley…”, con un resultado de 347 votos a favor, 0 en contra y 0 abstenciones. Esto significa que, una vez termine el trabajo en Comisión, la votación final de la ley se hará en el Pleno del Congreso.
  • Informe de la ponencia: el 17 de julio de 2026 se publicó el informe de la ponencia, según la publicación más reciente. Este informe incorpora enmiendas y transaccionales de distintos grupos.

El propio informe de ponencia detalla que la norma se estructura en dos artículos, dos disposiciones adicionales, una disposición transitoria y cinco disposiciones finales, y mantiene el núcleo de la propuesta: la concesión de la nacionalidad española por carta de naturaleza a las personas saharauis nacidas en el Sahara Occidental bajo administración española y la posibilidad de opción para sus descendientes en primer grado. El ámbito temporal se fija, tras las enmiendas, en las personas nacidas antes del 11 de agosto de 1977, y se prevé además el desarrollo de una aplicación informática específica para agilizar los expedientes.

El informe recoge también la posición de los grupos: se señala que fue aprobado con el voto en contra de los ponentes del Grupo Popular y de Vox, y la abstención de Junts, alegando el PP inseguridad jurídica por las enmiendas aprobadas, mientras se deja abierta la posibilidad de nuevos cambios en Comisión para unificar y acotar el ámbito de aplicación.

Con esto, la fase actual puede resumirse así:

  • Enmiendas ya cerradas.
  • Informe de ponencia ya aprobado y publicado.
  • Pendiente todavía el dictamen de la Comisión correspondiente.
  • Tras el dictamen, pasará al Pleno del Congreso para la votación final (ya avocada).
  • En caso de aprobación, se remitirá al Senado para completar la tramitación bicameral.

Antecedente retirado en esta legislatura

Existe un precedente muy cercano: la proposición de ley con el mismo título y objeto, también de SUMAR, con número de expediente 122/000023. Esta fue igualmente admitida a trámite y publicada el 11/12/2023, según la publicación inicial, pero posteriormente el grupo autor comunicó su voluntad de retirarla. La Mesa aceptó la retirada y la iniciativa quedó formalmente decaída, tal y como consta en la publicación de la retirada del 15/03/2024.

La proposición actualmente en tramitación (122/000072) es, por tanto, la versión renovada y políticamente viva de esta agenda, y se encuentra en un punto avanzado pero aún no definitivo: falta su paso por Comisión, el debate y votación final en el Pleno y, después, la intervención del Senado antes de que pueda llegar al BOE.

¿Qué contenido concreto han cambiado las enmiendas incorporadas en el informe de ponencia de esta proposición de ley? ¿Qué pasos parlamentarios quedan exactamente antes de que esta ley sobre nacionalidad para saharauis pueda entrar en vigor? ¿Qué posición han defendido públicamente los distintos grupos parlamentarios sobre esta proposición de ley y sus efectos para la población saharaui?

¿Cuáles son las competencias y atribuciones de la embajadora de Marruecos en España según la legislación internacional y española?

Las competencias y atribuciones de la embajadora de Marruecos en España no las define España de manera unilateral, sino que vienen enmarcadas por el Derecho internacional y por cómo el ordenamiento español incorpora ese Derecho. El eje es la condición de jefa de misión diplomática de un Estado extranjero y el estatuto de privilegios e inmunidades que se le reconoce para poder ejercer esa función. Desde la perspectiva española, la normativa clave es la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961 (incorporada al BOE) y, en el plano interno, la legislación sobre acción exterior y sobre privilegios e inmunidades de Estados extranjeros.

Marco internacional: Convención de Viena de 1961

El instrumento central es la Convención de Viena de 1961, publicada en el BOE como «Convenio sobre Relaciones Diplomáticas firmado en Viena el día 18 de abril de 1961». Según la Ley Orgánica 16/2015, esta Convención forma parte del grupo de tratados «relativos a las relaciones diplomáticas (…) que regulan los privilegios e inmunidades de los órganos del Estado que participan en la acción diplomática y consular», y España es Parte en ellos, estando incorporados a su ordenamiento interno.

Desde ese prisma, la embajadora de Marruecos en España es, en términos jurídicos, la jefa de la misión diplomática marroquí acreditada ante el Reino de España. Su estatuto básico –competencias generales de la misión y régimen de privilegios e inmunidades– se determina por esa Convención. El propio preámbulo de la Ley Orgánica 16/2015 subraya que estos tratados configuran un ámbito «plenamente asentado y no necesitado de desarrollo normativo interno» en cuanto a privilegios e inmunidades de agentes diplomáticos.

Normativa española sobre acción exterior y papel de los embajadores

En el plano interno, la Ley 2/2014, de la Acción y del Servicio Exterior del Estado, define el servicio exterior español y el papel de los embajadores de España, pero es relevante también para entender la lógica general de las relaciones diplomáticas bilaterales.

El preámbulo de la Ley 2/2014 explica que el Servicio Exterior del Estado es «el instrumento fundamental para la ejecución de la Política y de la Acción Exterior», y que en él se aglutinan «todos los órganos de la Administración General del Estado que actúan en el exterior», definiendo a los embajadores y representantes permanentes ante organizaciones internacionales como «órganos directivos a los que corresponde la dirección y la coordinación de todos ellos». Aunque esta referencia se refiere a embajadores de España en otros países, por simetría diplomática sitúa a la embajadora de Marruecos como órgano directivo de la presencia del Estado marroquí en España: canal institucional de relación con el Gobierno español y coordinadora de la actuación oficial marroquí en territorio español.

Privilegios e inmunidades en territorio español

La Ley Orgánica 16/2015 desarrolla en España el régimen de inmunidades de los Estados extranjeros y otros sujetos. Su preámbulo recuerda que el contenido clásico de las inmunidades soberanas es de naturaleza procesal (inmunidad de jurisdicción e inmunidad de ejecución) y que España debe respetar los «límites, positivos y negativos, que el Derecho Internacional impone a los Estados», de forma compatible con la tutela judicial efectiva.

Aunque la Ley Orgánica 16/2015 se centra, sobre todo, en inmunidades ante órganos jurisdiccionales, contiene pasajes en los que, al regular delegaciones estatales ante organizaciones internacionales y conferencias, remite expresamente al estatuto de los jefes de misión diplomática y de los agentes diplomáticos en España, señalando que:

  • El jefe de delegación «gozará de la inmunidad acordada a los Jefes de misión diplomática acreditados en España».
  • Los miembros del personal diplomático de las delegaciones «gozarán de la inmunidad acordada a los agentes diplomáticos en España».
  • En ambos casos se reconoce «inviolabilidad personal, así como de residencia, correspondencia y equipaje», extensiva a los familiares a su cargo sin nacionalidad española ni residencia habitual en España.

Por analogía normativa, la embajadora de Marruecos y su personal diplomático en Madrid disfrutan en España de ese mismo núcleo de inviolabilidad personal y de protección de residencia, correspondencia y equipaje, en los términos fijados por la Convención de Viena de 1961 y por la práctica española.

Otros elementos del marco jurídico bilateral

Existen además acuerdos bilaterales específicos que inciden indirectamente en el estatuto de la embajadora y de su misión, por ejemplo el canje de notas entre España y Marruecos sobre supresión de visados en pasaportes diplomáticos, recogido en el BOE como «Aplicación provisional del canje de Notas constitutivo de Acuerdo entre el Reino de España y el Reino de Marruecos en materia de supresión de visados en pasaportes diplomáticos» (canje de notas de 1997). Este tipo de instrumentos no define las funciones de la embajadora, pero sí facilitan la movilidad y el estatuto práctico del personal diplomático marroquí en España.

Alcance y límites de la actuación

En síntesis, desde la óptica de la legislación española y de los tratados integrados en su ordenamiento, la embajadora de Marruecos es la jefa de la misión diplomática marroquí, con un estatuto de privilegios e inmunidades orientado a garantizar el ejercicio eficaz de las funciones diplomáticas definidas en la Convención de Viena de 1961. España reconoce ese estatuto y lo protege en su ordenamiento, sin entrar a detallar las competencias políticas internas que Rabat le atribuye, más allá de su condición de representante del Reino de Marruecos ante el Estado español.

¿Qué obligaciones concretas impone la Convención de Viena de 1961 a la embajadora de Marruecos respecto al respeto de las leyes y la no injerencia en los asuntos internos de España? ¿Cómo puede el Gobierno español reaccionar jurídicamente si considera que la embajadora de Marruecos ha abusado de sus privilegios o vulnerado sus obligaciones diplomáticas? ¿Qué diferencias existen entre el estatuto de la embajadora de Marruecos en España y el de los cónsules marroquíes a la luz de la Convención de Viena sobre Relaciones Consulares de 1963?

¿Cuántas crisis migratorias similares se han producido en la frontera sur de España durante la última década y qué partidos políticos han impulsado iniciativas relacionadas en el Congreso?

En la última década pueden identificarse, con claridad en las fuentes disponibles, al menos tres grandes episodios en la frontera sur (Ceuta y Melilla) que son descritos explícitamente como “crisis migratoria” o equivalentes: la entrada masiva de mayo de 2021 en Ceuta, el asalto de junio de 2022 en Melilla y la nueva oleada de julio de 2026 en Ceuta. En el Congreso, estos episodios han alimentado una intensa producción normativa: han presentado iniciativas PSOE, Sumar, PP, Vox, Junts y el Grupo Mixto, además del propio Gobierno, con enfoques que van desde el refuerzo de los derechos humanos y las vías seguras hasta el endurecimiento del control fronterizo, la implicación de las Fuerzas Armadas o cambios en extranjería y padrón. A continuación detallo, por un lado, los principales episodios y, por otro, qué fuerzas han impulsado qué tipo de iniciativas.

Principales crisis migratorias en la frontera sur (2016‑2026)

1. Ceuta, mayo de 2021

Las fuentes parlamentarias del PP recuerdan que en mayo de 2021, en plena crisis diplomática con Marruecos, se produjo la entrada de “alrededor de 10.000 ciudadanos marroquíes” en Ceuta en apenas dos días, después de que Rabat relajara los controles fronterizos. Este episodio es citado como una “grave crisis migratoria”, con despliegue del Ejército y consecuencias políticas (relevo en Exteriores), y funciona desde entonces como referencia comparativa en la narrativa sobre Ceuta.

2. Melilla, junio de 2022

En la misma década, el texto de Demócrata sobre la crisis de 2026 recuerda otro hito: el intento masivo de salto en la valla de Melilla en junio de 2022, cuando unas 2.000 personas de origen subsahariano trataron de franquear el paso fronterizo y, según ese mismo relato, murieron 37 migrantes por aplastamiento y asfixia en el lado marroquí tras quedar unas 400 personas atrapadas. Aunque es sobre todo descrito como “tragedia” o “grave suceso”, se enmarca en las mismas dinámicas de picos extremos de presión en la frontera sur.

3. Ceuta, julio de 2026

La cobertura de Demócrata sitúa el 30 de julio de 2026 como otra “nueva crisis migratoria” en Ceuta, “la más grave desde hace cinco años”, con miles de personas entrando por mar y por tierra bordeando el espigón del Tarajal y el vallado fronterizo. El artículo “Ceuta vive su mayor crisis migratoria desde 2021…” subraya que el flujo se volvió prácticamente ininterrumpido durante horas y lo equipara en magnitud al episodio de 2021. Otras piezas del mismo medio —como la fotogalería sobre la crisis ([enlace]) o la crónica sobre las devoluciones pactadas con Marruecos ([enlace])— insisten en que se trata de una crisis humana, policial y diplomática.

En las fuentes consultadas no aparece un catálogo exhaustivo de todos los saltos “multitudinarios” de la década (por ejemplo, algunos de 2017‑2018), pero sí queda claro que, en el discurso institucional y mediático reciente, 2021 (Ceuta), 2022 (Melilla) y 2026 (Ceuta) son los tres grandes hitos denominados explícitamente crisis migratorias en la frontera sur. No se dispone de más información en las fuentes consultadas para cuantificar otros episodios menores con el mismo nivel de consenso terminológico.

Partidos que han impulsado iniciativas en el Congreso

1. Gobierno, PSOE y Sumar: reparto de menores y vías seguras
  • Gobierno (PSOE–Sumar): el Real Decreto‑ley 2/2025 sobre contingencias migratorias extraordinarias con menores, tramitado como Proyecto de Ley 121/000055, regula el traslado solidario de menores extranjeros no acompañados desde territorios desbordados (se citan expresamente Canarias, Ceuta y Melilla) al resto de comunidades, poniendo en el centro el interés superior del menor.
  • PSOE y Sumar: presentaron conjuntamente una reforma de la Ley de Extranjería sobre menores y reparto entre comunidades (Proposición de Ley 122/000123), que parte del dato de que el número de menores no acompañados ha crecido un 221,4 % en ocho años y busca mecanismos estables de reubicación. Esta iniciativa se apoya en el nuevo Pacto Europeo de Migración y Asilo.
  • Sumar: ha registrado dos Proposiciones de Ley sobre acceso al asilo en embajadas y consulados (122/000049 y 122/000071), que mencionan expresamente las “muertes en las rutas migratorias y las crisis por llegadas masivas desordenadas a zonas de afluencia como Canarias y el Mediterráneo” y los hechos de Melilla en 2022, proponiendo vías legales y seguras para evitar episodios como los de la frontera sur.
2. PP: más control y “rechazo en frontera” en Ceuta y Melilla

Desde la oposición, el PP ha planteado iniciativas de perfil securitario centradas en la frontera sur. Una de las más relevantes es la reforma de la Ley de Extranjería para extender el rechazo en frontera también a las entradas por mar en Ceuta y Melilla, propuesta recogida por el periódico Demócrata en este artículo. El texto argumenta que, tras la sentencia del Tribunal Supremo sobre devoluciones a nado, una parte significativa de los intentos de acceso se realiza bordeando los espigones, y que es necesario “corregir una limitación legal” para dar cobertura a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.

3. Vox: endurecimiento general de la política migratoria

Vox ha impulsado varias iniciativas de endurecimiento, no siempre ligadas en exclusiva a Ceuta y Melilla, pero justificadas en buena medida por la situación en la frontera sur:

  • Proposición de Ley Orgánica para modificar la Ley de Defensa Nacional e implicar a las Fuerzas Armadas en la lucha contra la “inmigración ilegal masiva” (122/000012), citando los flujos irregulares como “desafío para la seguridad nacional”.
  • Reforma de la Ley de Extranjería para restringir el arraigo y limitar las regularizaciones (122/000191), donde se pone como contexto el uso de España como “puerta de acceso irregular a Europa”.
  • Modificación de la Ley de Bases del Régimen Local para impedir el empadronamiento de ocupantes y de inmigrantes en situación irregular (122/000039), abordando explícitamente la “inmigración ilegal” como fenómeno a contener.
4. Junts y otros grupos
  • Junts per Catalunya (con el apoyo del PSOE) presentó una Proposición de Ley Orgánica para la delegación de competencias de inmigración a la Generalitat (122/000172), argumentando, entre otros factores, el fuerte impacto de los flujos migratorios en Cataluña y la necesidad de gestionar desde la proximidad.
  • El Grupo Mixto, a través de Ione Belarra, registró una Ley Orgánica contra la trata con fines de explotación sexual (122/000069), que conecta con la realidad de mujeres migrantes y redes criminales que operan también en la frontera sur.

En conjunto, puede decirse que la frontera sur y las crisis de Ceuta y Melilla han generado un amplio abanico de respuestas parlamentarias: PSOE y Sumar enfatizan la protección de menores y las vías seguras; el PP refuerza el control fronterizo y las devoluciones; Vox propone implicar a las Fuerzas Armadas y limitar derechos o regularizaciones; y Junts y el Mixto introducen la variable territorial y la lucha contra la trata en el debate migratorio.

¿Cómo se ha votado cada una de estas iniciativas sobre inmigración y asilo y cuáles han salido adelante? ¿Qué papel ha jugado exactamente la sentencia del Supremo sobre devoluciones a nado en Ceuta y Melilla en la respuesta política y legislativa? ¿Qué coordinación existe entre España y Marruecos tras las crisis de 2021, 2022 y 2026 y cómo se refleja en decisiones del Gobierno y del Congreso?

Juega

¡Pon a prueba lo que sabes con FREN!

¿Cuánto sabes sobre este tema? Responde las siguientes 3 preguntas.

¿Qué cifra estima el Gobierno ceutí sobre el número de personas que accedieron irregularmente a Ceuta durante la reciente crisis migratoria?

Pregunta 1 de 3

¿Qué precedente de crisis migratoria se menciona como referencia para la situación actual en la frontera de Ceuta?

Pregunta 2 de 3

¿Cuál fue una de las explicaciones oficiales de Marruecos para la relajación de los controles fronterizos durante la crisis?

Pregunta 3 de 3

Hola, soy Fren. ¿Cómo te ayudo?