El ministro de Exteriores de México, Roberto Velasco, ha subrayado este jueves la necesidad de una “cooperación sin subordinación” como base para el diálogo y el entendimiento entre Estados, con el fin de afrontar retos compartidos y levantar un futuro común dentro de la comunidad iberoamericana.
Durante su intervención en la XXX Cumbre Iberoamericana de Madrid, Velasco ha abogado por una política exterior “abierta al diálogo”. “Creemos en el entendimiento entre naciones soberanas, en el Derecho Internacional, en la democracia, en la autodeterminación”, ha manifestado ante el plenario, insistiendo en la importancia de una “cooperación sin subordinación”.
El canciller ha remarcado que la resolución pacífica de los conflictos figura entre los principios recogidos en la Constitución mexicana y que estos “hoy valen más que nunca”.
En el ámbito de la seguridad, el jefe de la diplomacia mexicana ha reclamado una responsabilidad compartida, así como respeto y confianza recíprocos, junto con “respeto a la soberanía y a la integridad territorial”. En esta línea, ha planteado sostener un diálogo que permita “obtener resultados concretos”, incorporando al mismo tiempo la “atención a las causas” de la violencia y el “respeto a los Derechos Humanos” en las estrategias para combatirla.
Asimismo, ha puesto en valor el espacio iberoamericano como “una de las grandes realidades” y “una comunidad que comparte lenguas, memoria y destino y que desde hace 35 años se reúne para convertir ese patrimonio en cooperación”.
Velasco ha rememorado la primera cita de la comunidad iberoamericana en Guadalajara, México, donde se asumió un “compromiso” que, según ha sostenido, “hoy en Madrid renovamos con el mismo entusiasmo”.
En este contexto, ha defendido la “brújula clara” del Gobierno mexicano de “cuidar a la gente, abrir oportunidades a la juventud y enfrentar juntos lo que ningún país puede resolver solo”. “Cuenten con México para construir juntos el futuro de Iberoamérica”, ha finalizado.