Morales llama corregidor español a Paz tras la solicitud de apoyo exterior para arrestarle

Evo Morales carga contra Rodrigo Paz y Fernando Aramayo tras las órdenes de detención y la petición de cooperación internacional para arrestarle.

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El expresidente de Bolivia Evo Morales durante una rueda de prensa en México en octubre de 2021 (archivo) El Universal / Zuma Press / Europa Press

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El expresidente boliviano Evo Morales ha arremetido contra el actual jefe de Estado, Rodrigo Paz, al que ha definido como “corregidor español” después de que el Gobierno de Bolivia anunciara que pedirá ayuda a otros países para ejecutar las órdenes de detención dictadas en su contra.

El ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, explicó el lunes que las autoridades han puesto en marcha “un trabajo y una colaboración a nivel regional” con el objetivo de capturar a Morales, y recalcó en la emisora Erbol que esta coordinación exterior se hará “respetando el marco normativo y en el ejercicio pleno de la soberanía”.

Sobre el exmandatario pesan dos órdenes de arresto: una vinculada a una causa por trata de personas relacionada con una menor con la que supuestamente habría tenido una hija durante su etapa en el poder, y otra por acusaciones de “terrorismo” y “alzamiento armado” ligadas a las recientes protestas y bloqueos contra Paz.

Aramayo fue más allá y responsabilizó a Morales de encubrir el “narcoterrorismo”, asegurando que el antiguo presidente “le ha quitado futuro a los bolivianos” por la deriva productiva que permitió en su mandato. También le achacó haber convertido el país en un “santuario para el crimen organizado”, lo que desencadenó una dura contestación del líder indígena.

En su réplica, Morales tachó a Aramayo de “ministro de colonias” y le reprochó que “acuse falazmente” al exgobernante. Además, sostuvo que sus palabras “confirman la condición de protectorado al que ha conducido (a Bolivia) su corregidor español, Rodrigo Paz”, según una extensa carta difundida en redes sociales.

El exjefe de Estado ha cuestionado en reiteradas ocasiones la legitimidad de la elección de Paz, recordando que nació en Santiago de Compostela y pasó su infancia fuera de Bolivia por el exilio de sus padres, el también expresidente Jaime Paz Zamora y la española Carmen Pereira.

“En respuesta a las delirantes y falaces declaraciones de Fernando Aramayo, actual ministro de colonias, realizadas en un medio de comunicación, se me acusa de comprometer el futuro de los bolivianos y otros supuestos hechos solicitando al mismo tiempo 'cooperación internacional' para abordar el 'caso Morales'”, ha destacado el exmandatario.

“No voy a responder puntualmente los dislates del funcionario colonial. No hay peor ciego que aquel que no quiere ver y tampoco tenemos remedios caseros para curar el odio visceral de una clase acomplejada, racista y cipaya”, ha señalado, al tiempo que ha defendido “los logros” en “desarrollo y prosperidad” obtenidos durante su mandato, “interrumpido por el salvaje golpe de Estado del imperio que hoy conduce los destinos del país, mediante sus vasallos, como el actual gabinete colonial”.

En la misma línea, Morales ha insistido en que “Aramayo solo confirma el estado agónico de su régimen, que hasta para dar respuestas políticas a sus adversarios debe acudir a la metrópoli, a sus vasallos neofascistas y a una supuesta cooperación regional”. “La petición de ayuda externa, que más huele a auxilio desesperado ante el naufragio del régimen, dice mucho del pantano o de la verdadera cloaca en la que viven Paz y su gabinete cipayo”, ha añadido.

Para el exmandatario, “la mayor vergüenza e indignación que siente el pueblo boliviano es el estatuto de vasallaje al que nos ha conducido el súbdito español”, al tiempo que ha resaltado que “no existe antecedente alguno” en Bolivia de que “un mandatario elegido democráticamente haya convertido el Palacio de Gobierno en la sede de la más abyecta corrupción pública y en el centro de operaciones de Fernando Cerimedo”.

Morales sostiene que Cerimedo es “un socio de funcionario de alto nivel del Gobirno de Estados Unidos” que fue “convertido en asesor personal del presidente y a su vez en un vulgar extosionador corrupto y jefe de la mayor mafia narcotraficante que ha tenido el país”, elevando el tono contra el consultor argentino —muy cercano a Paz y al presidente argentino, Javier Milei—, detenido por presuntamente ordenar el asesinato de su expareja, Nadia Beller.

Críticas al “descabezamiento” de la Fiscalía y al caso Cerimedo

En este contexto, Morales ha recalcado que “el ministro de colonias pierde su tiempo ofendiendo la inteligencia del pueblo boliviano”, que, a su juicio, “es consciente de que la gran operación de descabezamiento de la Fiscalía General del Estado no es más que una coartada para frenar la investigación de los múltiples delitos de cuello blanco de la familia presidencial y del cártel mafioso de Cerimedo y sus tutores extranjeros”.

Con estas palabras aludía a la reciente detención del hasta hace unos días fiscal general, Róger Mariaca, al que Estados Unidos acusa de encabezar una presunta red criminal dentro del sistema judicial boliviano para proteger a los grandes grupos del narcotráfico.

“Todos saben que el caso Cerimedo tiene connotación hemisférica dados los gravísimos tentáculos vinculados al narcotráfico y a las operaciones políticas manipuladas y encubiertas que alteraron resultados electorales en América Latina para imponer regímenes neofascistas aliados del norte”, ha argumentado, si bien ha remarcado que “lo que se desconoce aún es hasta dónde llegó Cerimedo convertido en rector de operaciones sucias en la región bajo la máscara de asesor personal coludido con Paz y su familia”.

Por ello, ha instado a Aramayo a que, “en lugar de maquillar y encubrir el régimen de oprobio y latrocinio” y “engañar a la comunidad internacional con su petición de colaboración” para capturarlo, debería “explicar a los bolivianos y a la comunidad internacional los múltiples casos de corrupción y vinculación del gobierno colonizado con redes transnacionales del narcotráfico, así como sus efectos directos en la espiral de violencia que ha sumido al país”.

“No hay mal que dure cien años ni crimen perfecto. Las huellas digitales del régimen de Paz y sus socios extranjeros vinculados a las verdaderas organizaciones criminales son más que evidentes”, ha reiterado Morales, que ha subrayado que “el dilema esta sobre la mesa”.

“O el 'Escudo de las Américas' --impulsada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, junto a presidentes conservadores de América Latina-- lucha de verdad contra las mafias de cuello blanco o repetimos la larga historia de opresión y saqueo con el pretexto de las nuevas guerras imperiales contra los pueblos”, ha manifestado.

Por último, el exmandatario, que gobernó entre 2006 y 2019, ha advertido de que “los pueblos de América Latina deberán preguntarse si la violencia engendrada por la reactualización de la 'Doctrina Monroe' no nos traerá más violencia, hambre y miseria”.