Alemania está reconstruyendo su sistema de reclutamiento militar quince años después de suspender la incorporación obligatoria a la Bundeswehr, pero eso no significa que todos los jóvenes alemanes tengan que hacer ahora el servicio militar. La Ley de Modernización del Servicio Militar entró en vigor el 1 de enero de 2026 y establece un modelo que combina obligaciones de registro para los hombres con una incorporación a filas que, por el momento, continúa siendo voluntaria. El objetivo del Gobierno es conocer con antelación qué población podría estar disponible para las Fuerzas Armadas y aumentar tanto el número de militares profesionales como la reserva.
La diferencia es importante. Alemania mantiene jurídicamente la obligación militar en su Constitución, pero la llamada a filas general está suspendida desde 2011. El nuevo sistema no la reactiva automáticamente: primero registra a los jóvenes, evalúa progresivamente su aptitud y trata de atraer voluntarios mediante mejores condiciones económicas. Solo si ese modelo resulta insuficiente o cambia la situación de seguridad podría abrirse un nuevo proceso parlamentario para imponer incorporaciones obligatorias.
El cuestionario sí es obligatorio para los hombres
Desde comienzos de 2026, los jóvenes con nacionalidad alemana reciben al cumplir 18 años una comunicación de la Bundeswehr con acceso a un cuestionario sobre su disponibilidad para el servicio. Tanto hombres como mujeres pueden recibirlo, pero existe una diferencia fundamental: los hombres están obligados a responder y para las mujeres la participación es voluntaria. La Bundeswehr pregunta, entre otras cuestiones, por formación académica, cualificaciones, altura y peso, condición física, discapacidad, otras nacionalidades y disposición a incorporarse a las Fuerzas Armadas.
La obligación afecta inicialmente a los varones nacidos a partir de 2008 y se calcula que cada año alcanzará aproximadamente a 350.000 jóvenes. También se incluye a quienes tengan doble nacionalidad siempre que una de ellas sea la alemana. En cambio, las generaciones anteriores no están siendo incorporadas de manera general a este nuevo proceso, aunque pueden solicitar voluntariamente prestar servicio.
El cuestionario no equivale a aceptar la incorporación. Un joven puede contestar que no quiere hacer el servicio military, en la situación actual, esa respuesta no implica que vaya a ser enviado obligatoriamente a un cuartel. Su finalidad es que la Bundeswehr disponga de una base de datos sobre disponibilidad, capacidades y posibles candidatos en caso de necesitar ampliar sus efectivos.
El reconocimiento médico obligatorio empezará en julio de 2027
El siguiente paso será recuperar la Musterung, el reconocimiento médico y de aptitud que durante décadas formó parte del antiguo servicio militar alemán. La ley establece su obligatoriedad para los hombres nacidos desde 2008, pero la implantación general se hará de forma progresiva porque Alemania tuvo que reconstruir una infraestructura que prácticamente desapareció después de 2011. El calendario oficial del Bundestag sitúa el comienzo de las revisiones obligatorias masivas el 1 de julio de 2027, inicialmente para los varones de la generación de 2008.
Esta precisión resulta relevante porque algunas páginas informativas de la Bundeswehr resumen el cambio diciendo que la revisión médica "vuelve a ser obligatoria desde 2026". La normativa está ya en vigor, pero la convocatoria sistemática de la generación completa comenzará en julio de 2027, cuando estén operativos los nuevos centros de reconocimiento. La Bundeswehr está creando 24 instalaciones específicas por todo el país para asumir ese volumen de pruebas.
El examen incluye pruebas de visión y audición, tensión arterial, espalda, articulaciones y condición física general, además de una evaluación de la aptitud para diferentes funciones militares. Incluso quienes hayan solicitado ser reconocidos como objetores de conciencia tendrán que responder al cuestionario y acudir al reconocimiento cuando sean convocados, aunque mantienen intacto su derecho a negarse posteriormente a prestar servicio armado.
Lo que sigue siendo voluntario: entrar en la Bundeswehr
Una vez realizado el registro y, cuando corresponda, el reconocimiento, servir realmente en las Fuerzas Armadas continúa siendo voluntario. Quienes quieran incorporarse pueden hacerlo durante un mínimo de seis meses y, dentro del nuevo servicio voluntario, permanecer entre seis y once meses. A partir de una vinculación de doce meses pasan a la categoría de soldados temporales, con otro régimen contractual.
Alemania intenta atraer candidatos también mediante la remuneración. El nuevo servicio voluntario parte de aproximadamente 2.600 euros brutos mensuales, con alojamiento y determinadas prestaciones cubiertas por la Bundeswehr. Los soldados que se comprometen durante al menos un año pueden acceder además a ayudas para obtener permisos de conducción, mientras las retribuciones aumentan ligeramente con el rango y la duración de la vinculación.
El modelo está orientado especialmente a reforzar la defensa territorial y la reserva. Los nuevos reclutas reciben formación para tareas como protección de infraestructuras, vigilancia y seguridad, de manera que puedan seguir vinculados posteriormente como reservistas. El Gobierno alemán pretende alcanzar en 2035 unos 260.000 militares profesionales o temporales y alrededor de 200.000 reservistas, frente a una Bundeswehr que durante años ha tenido dificultades para alcanzar sus objetivos de personal.
Alemania no ha recuperado todavía la mili obligatoria
La principal confusión está en llamar "servicio militar obligatorio" al conjunto del nuevo sistema. Lo obligatorio ahora es el registro para los hombres y, progresivamente, el reconocimiento médico; lo que sigue siendo voluntario es la incorporación efectiva a las Fuerzas Armadas. El Bundestag recuerda expresamente que la reforma aprobada en diciembre de 2025 no restableció la llamada general a filas que existía antes de 2011.
Sin embargo, la ley introduce una puerta para cambiar ese modelo. Si la Bundeswehr no alcanza los objetivos de personal previstos o la situación de defensa lo exige, el Gobierno puede pedir al Parlamento que active una "Bedarfswehrpflicht", una obligación de servicio en función de las necesidades militares. No se activaría automáticamente por faltar voluntarios: sería necesario que el Bundestag aprobara una nueva ley.
Ese mecanismo permitiría seleccionar a una parte de los jóvenes considerados aptos en lugar de recuperar necesariamente una mili universal para todos. Precisamente para eso sirven el cuestionario y los reconocimientos: Alemania quiere disponer de antemano de información sobre quién podría incorporarse si en algún momento el Parlamento decidiera recurrir a una leva por necesidades de defensa.
Hombres y mujeres tienen obligaciones diferentes
Otra diferencia esencial es la del sexo. La Ley Fundamental alemana permite imponer obligaciones militares a los hombres, mientras que las mujeres no pueden ser obligadas en tiempos de paz a prestar servicio armado. Por ello, ellas pueden responder voluntariamente al cuestionario, someterse a las pruebas y entrar en la Bundeswehr, pero no están sometidas a la misma obligación de registro y reconocimiento que los varones.
El Gobierno ha optado así por un sistema intermedio: recuperar buena parte de la maquinaria administrativa de la antigua conscripción sin ordenar todavía una incorporación forzosa. En 2026, un joven alemán de 18 años puede estar obligado a facilitar información a la Bundeswehr, pero no a convertirse en soldado. A partir de julio de 2027, si pertenece a la generación de 2008, podrá estar obligado también a pasar el reconocimiento médico. Para que tuviera que incorporarse contra su voluntad sería necesaria una decisión adicional del Bundestag.