La batalla por el Senado estadounidense se decidirá este martes en un grupo reducido de estados donde las elecciones se presentan más competitivas que en anteriores convocatorias. Los demócratas necesitan arrebatar cuatro escaños netos a los republicanos para hacerse con la mayoría, pero antes deberán proteger algunas de las plazas que ya controlan.
Los republicanos defienden 22 de los 35 escaños en disputa y los demócratas, 13. Sin embargo, una parte importante de los territorios republicanos votó ampliamente a Donald Trump en las presidenciales de 2024, lo que obliga a la oposición a competir en estados tradicionalmente conservadores.
Según la clasificación del Cook Political Report recogida por The Wall Street Journal en la víspera electoral, Alaska, Iowa, Kansas, Maine, Míchigan, Ohio y Texas figuran entre las siete contiendas consideradas más igualadas.
A ellas se añaden Georgia y otros estados que pueden influir en el reparto final de escaños.
Texas: James Talarico intenta romper una larga hegemonía republicana
Texas es una de las contiendas más observadas de la noche electoral. El demócrata James Talarico se enfrenta al republicano Ken Paxton, vencedor de las primarias de su partido frente al senador John Cornyn.
El estado no elige a un senador demócrata desde 1988 y Trump consiguió allí una amplia ventaja en 2024.
La candidatura de Talarico ha atraído importantes recursos económicos. Según datos publicados por Axios, el demócrata comunicó una recaudación de 64 millones de dólares durante el tercer trimestre del año, frente a los 18 millones atribuidos a Paxton.
La competitividad de la contienda ha llevado a los principales analistas electorales a prestar especial atención a Texas, aunque los antecedentes del estado obligan a interpretar con cautela los sondeos.
Míchigan: el progresista Abdul El-Sayed frente a Mike Rogers
Míchigan ofrece una batalla de signo diferente. Aquí son los demócratas quienes defienden el escaño que deja vacante Gary Peters.
Su candidato, Abdul El-Sayed, médico y antiguo responsable sanitario estatal, representa el ala progresista del partido y se enfrenta al republicano Mike Rogers, excongresista y antiguo agente del FBI.
El-Sayed ganó unas primarias que reflejaron las diferencias internas entre los sectores progresistas y moderados del Partido Demócrata.
Trump ganó Míchigan en 2024 por un margen estrecho, mientras que el estado también ha elegido senadores demócratas durante las últimas décadas.
La importancia de esta contienda radica en que una derrota demócrata obligaría al partido a conquistar todavía más escaños republicanos para alcanzar la mayoría.
Georgia: Jon Ossoff defiende su escaño en un estado bisagra
En Georgia, el senador demócrata Jon Ossoff busca la reelección frente al republicano Mike Collins.
Georgia ha cambiado de signo en las tres últimas elecciones presidenciales: Trump ganó en 2016, Joe Biden venció en 2020 y Trump recuperó el estado en 2024.
Ossoff llegó al Senado en 2021, después de una segunda vuelta que contribuyó a entregar el control de la Cámara Alta a los demócratas.
Su reelección tiene una importancia particular porque se trata de uno de los estados que Trump ganó en 2024 y donde los demócratas defienden un escaño.
Maine, Ohio, Iowa, Kansas y Alaska: las oportunidades demócratas
En Maine, el republicano Susan Collins busca la reelección frente al demócrata Troy Jackson. La senadora lleva décadas en Washington y ha cultivado un perfil diferenciado dentro de su partido, aunque afronta una contienda competitiva.
En Ohio, el demócrata Sherrod Brown intenta regresar al Senado frente al republicano Jon Husted, que ocupa el escaño tras su nombramiento para cubrir una vacante. El estado celebra una elección especial.
Iowa enfrenta al demócrata Josh Turek con la republicana Ashley Hinson, en una elección abierta tras la decisión de Joni Ernst de no buscar otro mandato.
Kansas presenta la candidatura del demócrata Adam Hamilton frente al senador republicano Roger Marshall, mientras que Alaska enfrenta a la excongresista demócrata Mary Peltola con el republicano Dan Sullivan.
Las seis contiendas ofrecen posibilidades de cambio de partido, aunque sus antecedentes políticos, candidatos y sistemas electorales son diferentes.
Una mayoría que depende de varios resultados simultáneos
Los demócratas no pueden limitarse a obtener buenos resultados en uno o dos estados. Necesitan combinar victorias en territorios republicanos con la conservación de sus propios escaños.
Además, cada elección se decide de forma independiente. Una ventaja demócrata en el voto nacional al Congreso no garantiza una mayoría en el Senado, donde cada estado cuenta con dos representantes independientemente de su población.
El resultado de estas contiendas determinará si Trump conserva el respaldo de la Cámara Alta para sus nombramientos y su agenda legislativa o si deberá negociar con una nueva mayoría demócrata.