El ministro de Exteriores de Turquía, Hakan Fidan, ha afirmado este viernes que la alianza de defensa de La Meca, promovida junto a Pakistán y Arabia Saudí, está “abierta” a la incorporación de otros Estados de la región que compartan su apuesta por la paz y la estabilidad regional.
En un artículo difundido en la revista mensual AA Briefing, editada por la agencia estatal Anadolu, Fidan explica que esta iniciativa parte de una visión común sustentada en la búsqueda de “soluciones regionales para problemas regionales” y que su objetivo es reforzar la estabilidad mediante el incremento de la capacidad de disuasión. Por ello, ha recalcado que otros países que “compartan una visión común de paz” podrán integrarse en el proyecto.
El jefe de la diplomacia turca sitúa el origen de esta alianza en un escenario de creciente incertidumbre internacional, condicionado por las “turbulencias” que sacuden el sistema de gobernanza global y por el papel clave que desempeña Oriente Próximo en los actuales retos geopolíticos.
En este marco, Fidan coloca la alianza de defensa de La Meca “en la intersección” de las prioridades estratégicas de la política exterior turca, “ue pueden resumirse en el fortalecimiento de la paz y la estabilidad regionales, el apoyo al desarrollo y la prosperidad, la ampliación del marco institucional de nuestras relaciones exteriores y la contribución a la transformación del sistema global”.
Sus palabras se conocen después de que altos responsables de Arabia Saudí, Turquía y Pakistán acordaran a finales de octubre abrir un canal de diálogo con representantes de Irán para “fortalecer la cooperación” en materia de seguridad, con el objetivo de rebajar la tensión regional en pleno 'impasse' de la guerra lanzada por Estados Unidos e Israel el pasado febrero.
Este movimiento constituye la primera iniciativa de este tipo emprendida por el grupo de La Meca para aliviar las tensiones en la zona y supuso, en el caso de Riad, la primera ocasión en que un alto funcionario saudí viajaba a Irán desde el estallido de la guerra lanzada por Donald Trump y Benjamin Netanyahu.